06/05/2026
Zoé siempre ha sido una perrita tímida, miedosa y poco sociable. Con el paso de los años he aprendido a entenderla, a respetar sus tiempos y a brindarle toda la paciencia y el amor q necesita. Ya son unos cuantos añitos cuidando de ella, y para mí es un privilegio verla crecer a su ritmo.
En esta ocasión, para sorpresa mía y de su mamá, Zoé nos regaló un logro enorme: compartió con los demás perritos, estuvo mucho más relajada e incluso se acostó en otras camitas, algo q para ella significa muchísimo.
Me siento muy feliz y orgullosa de todo lo q hemos logrado juntas. Verla sentirse segura, tranquila y feliz en su segundo hogar es una de las mayores satisfacciones de mi trabajo. Cada pequeño paso cuenta, y el de Zoé hoy me llena el corazón.