09/03/2026
No todos los láseres terapéuticos funcionan igual, y esa diferencia importa más de lo que parece.
Los láseres de onda continua (como muchos Clase IV) generan calor en el tejido como parte de su efecto terapéutico. Pero existe otra tecnología: el láser súper pulsado, que emite pulsos de altísima potencia en fracciones de nanosegundo, sin generar el efecto térmico acumulado de un láser continuo.
¿Por qué importa la diferencia? Permite tratar zonas sensibles, heridas abiertas o pacientes que no toleran el calor, sin sacrificar profundidad de penetración ni potencia terapéutica.
Este tipo de tecnología se usa cada vez más en el manejo del dolor, procesos inflamatorios y cicatrización, precisamente porque separa “potencia” de “calor”, algo que no todos los equipos logran.
¿Conocían esta diferencia entre tipos de láser?