28/09/2026
Imagínate pasar un día entero de aquí para allá, resolviendo problemas, buscando soluciones, trabajando sin descanso, sin siquiera tener tiempo para comer o dormir. Tu cuerpo llega al límite, te pide una pausa, un momento de tranquilidad, porque simplemente ya no puede más. 💔
Y en medio de todo eso, decides expresar lo que estás viviendo, desahogarte un poco, sin intención de ofender a nadie, sin atacar a nadie, simplemente porque también eres humana y tienes derecho a expresar lo que sientes.
Pero entonces, entre tus más de 43 mil seguidores, aparecen personas que, detrás de un perfil falso o de una pantalla, se sienten con el derecho de insultar, juzgar y escribir toda clase de tonterías. Y lo más triste es que algunos se hacen llamar hombres, pero parecen haber olvidado que el respeto también es parte de serlo.
¡Pues hoy digo BASTA!
No porque me duelan sus palabras, ni porque sus comentarios me hagan cambiar de opinión. A estas alturas, una aprende a convivir con las críticas. Pero una cosa es opinar y otra muy distinta es utilizar las redes sociales para ejercer maltrato psicológico, humillar y ofender a una persona que también tiene sentimientos.
De ahora en adelante, voy a publicar, uno por uno, los comentarios ofensivos de quienes creen que pueden esconderse detrás de perfiles falsos para atacar sin consecuencias. Porque así como tienen el valor de escribir, también deberían tener el valor de hacerse responsables de sus palabras.
No confundamos la libertad de expresión con el derecho a maltratar a los demás.
Detrás de Orgullo Mestizo hay una mujer de carne y hueso, que se cansa, que llora, que se preocupa, que tiene problemas y que, aun cuando siente que ya no puede más, sigue luchando por sus peluditos.
No soy perfecta, no pretendo serlo y tampoco necesito la aprobación de todo el mundo. Pero sí merezco respeto, como cualquier ser humano.
A quienes nos apoyan, nos comprenden y nos tienden la mano, gracias de corazón. ❤️
Y a quienes utilizan sus palabras para hacer daño, les digo algo: no todo se vale detrás de una pantalla. Ser hombre no es cuestión de género, sino también de valores, respeto y calidad humana.
¡Ya basta de normalizar el maltrato psicológico en las redes sociales! 🐾💔