Miki

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Miki ¡Hola! Soy Miki, un gatito de 4 años VLFe+. Mis papitos decidieron llevar un diario de cómo le gano a la leucemia para ayudar a otros gatitos como yo.

CARTA A MI MIKIAyer, 9 de noviembre, se cumplió un año desde que te perdí. Desde que llamaron a tu papapa para que fuése...
11/11/2019

CARTA A MI MIKI
Ayer, 9 de noviembre, se cumplió un año desde que te perdí. Desde que llamaron a tu papapa para que fuésemos volando a verte ese día con urgencia, sin adelantarnos nada, pero mi corazón presentía con miedo lo peor. Dolió mucho, mucho mucho. Aún duele, pero en ese momento de mi vida, me sentía desfallecer contigo. Cuando te vi tendidito rogaba porque solo estuvieses dormido. Ya sabía que tenías que partir pero tu mamama quería que sea en un lugar menos frío, junto con quienes te amábamos: papapa, Luh y yo. En tu hogar, ese que siempre te prometí desde que te adopté. Solía decírte: "cuando tenga mi casita te llevaré conmigo" y de alguna manera creo haberlo cumplido aunque a veces no lo siento así. Pero en ese momento, en la veterinaria, cuando me confirmaron que esta vez no habías soportado más, sentí que el alma se me escapaba del cuerpo. No lo creía, no quería creerlo. Tenía que ser un error, tú te ibas a levantar y me ibas a maullar un "máaaaa" como siempre. No podía ser cierto, no. Pero estabas quietito y yo solo lloraba desconsolada gritando tu nombre y me ahogaba haciéndolo. No lo podía creer, no pude darte una despedida como te lo merecías. Aunque creo que al final nunca quise despedirme de ti. Solo quería más tiempo y que no llegase ese momento en el que cerrases tus ojitos, menos que sufrieses como lo hiciste. Cuando pude recobrar algo de fuerzas, entre sollozos te puse en tu transportador y te llevé a casa. No quise dejarte pasar la noche en la veterianeria y te traje cargadito para que Luh se despidiese de ti, te viera y en algo comprendiera que Miki ya no volvería más. Pero sobre todo, te quería conmigo hijito, a mi lado todo el tiempo que se pudiese.
Recuerdo que por inercia logré levantarme al día siguiente para tu cremación, para depedirme de ti poniendo tu pitita favorita en tus patitas, dándote un besito en tu naricita y agradeciéndote por todo lo que me regaleste en vida, para luego arrancar en llanto de nuevo al verte por últimas vez físicamente. Luego, te llevé a casa en una urnita y te puse en tu cuarto.
Los días posteriores, los recuerdo como si estuviese con los ojos cerrados siempre y llorando. Deambulaba adormitada sin ganas de nada. No había palabra que me consuele. Lloraba cada que contaba cómo te fuiste. La casa me resultaba vacía, no me animana a entrar en tu cuarto, no podía ni pensar en tu hermano, no tenía cabeza porque sufría mucho por ti. Y me dolía más aún verlo rascar tu puerta esperando que le hagas caso y no recibir respuesta alguna. Muchas veces lo cargaba y lo hacía entrar para que vea que ya no estabas, pero su proceso también fue largo. Yo solo sentía y siento culpa, frustración y cólera de no haberte dado un despedida digna, de no haber cumplido como debí contigo, en más tiempo, más atención, más juego, pero amor sí te di, mucho mucho. Mi corazón era tuyo. Traté todo y, di hasta lo que no tuve para que tuvieses calidad de vida a pesar de tu enfermedad, pero sé que cometí varios errores en el camino. Cuando entraba a tu cuarto, lloraba pidiéndote disculpas. Me costó limpiarlo, pasaron muchas semanas para ello. No quería borrar tu olor. Traté de apaciguar la pena con trabajo, manteniéndome ocupada, pero de la nada aparecías tú en un recuerdo, en una foto, en una canción y no tenía consuelo. Sentía un hueco en el pecho que solo me lo arrancaba llorando desconsoladamente. Y así varios meses, hasta que me dí cuenta que debías estar cerca de mí, como tu hermano, y te pasamos a nuestro cuarto. Solo ahí me sentí más tranquila, fue entonces que por fin decidí limpiar tu cuarto, donar tus cositas a un albergue de otros gatitos con leucemia como tú. Y por esos días aparecieron los Caritos, una camada de 5 gatitos que estaban enfermitos de sus ojitos. Con ellos empezó un largo camino siempre pensando en ti. Y sin planearlo, así fue que adoptamos a tu ahora hermanita menor, Ceniza. Ella se parece mucho a ti aunque un poco más rabiocita e intrépida. Le gusta imitar a Luh, así como él lo hacía contigo. A Luh le ha costado adaptarse a ser hermano mayor, pero tú le diste un buen ejemplo. Recién hace poco me animé a sacar tu mantita favorita y usarla para dormir. Pero ellos también se adueñaron de ella, parece que les gusta.
Han pasado muchas cosas, buenas y malas y el dolor se ha ido apaciguando por ratos, pero no ha desaparecido. La pérdida de una mascota, es sumamente dolorosa. Para mí fue igual que la de una persona. Te lloré tanto tanto. Se me fue mi hijo y el luto es algo que no te lo quita nadie. Ni una palabra de consuelo y menos que te digan "Era solo una mascota". Para mí eres un ser de luz que sacó de mí, amor, ternura, paciencia, que me acompañó y consoló cuando estaba triste. Quien me hacía reír con sus curiosidades. Quien se ganaba a todo el mundo por ser cariñoso y guapete. Quien se echaba en mi falda y dormíamos juntos. Quien le respondía al silbido de su papapa y se pasaba sus juguetes por debajo de la puerta con su hermanito Luh. Con quien aprendí a correr de veterinaria a veterinaria, examen tras examen, a quien cuidé y a aprovechaba día a día porque podía ser el último. Desde tu partida siento que no soy la misma, mi alma no termina de encontrar consuelo y estoy aprendiendo a sobrellevar la pena. Mi angelito gollito, te agradezco por todo lo que tu corazoncito me regaló, me dejó mucho y siento que no te di suficiente. Mi primogénito precioso, espero que desde el Puente del Arco Iris, nos cuides y nos tengas en tu corazón como nosotros te tenemos a ti. Que hayas disfrutado una buena vida y te hayas sentido amado. Pronto nos veremos mi amorcito y te apapacharé mucho y sobaré tu pancita y tu naricita como te gustaba.
Te amo mucho mucho mucho mi chanchito bello.
Con harto amor,
Tu mamama

Gatito en la Calle😿Este amiguito deambula solito por las calles de la cooperativa Mantaro en San Juan de Lurigancho 😢Tie...
23/10/2019

Gatito en la Calle😿
Este amiguito deambula solito por las calles de la cooperativa Mantaro en San Juan de Lurigancho 😢Tiene 4 meses aproximadamente, está muy hambriento y huye de los perros🐈 que hay en la zona. Si alguien en SJL puede adoptarlo, puede encontrarlo por los alrededores del colegio Encinas (cdra 22 de Proceres de la Independencia) y Plaza Vea de Las Flores.🙏🙏🙏 Por favor, este angelito 😿necesita ayuda y vivir en un hogar donde lo protejan y amen😻

¡Hola! Nosotros somos Cenizita y Luh, hermanos menores de Miki. Nos gusta corretear y jugar a las chapadas. Extrañamos m...
08/08/2019

¡Hola! Nosotros somos Cenizita y Luh, hermanos menores de Miki. Nos gusta corretear y jugar a las chapadas. Extrañamos mucho a Miki, casi tanto como la mamama, pero la mantenemos ocupada. Si bien aún tenemos nuestras diferencias, acordamos turnos para abrigar a nuestros papapas por las noches y mantenerlos calentitos con todo nuestro amor y pelaje. ¡Feliz Día del Gato!

Hoy se cumplen dos meses de la partida de mi gordito mayor. El proceso ha sido lento, pero siento que mereces más sonris...
10/01/2019

Hoy se cumplen dos meses de la partida de mi gordito mayor. El proceso ha sido lento, pero siento que mereces más sonrisas que lágrimas. Por eso mi Miki este mes tu papapa y yo limpiamos tu cuartito y juntamos todas tus cositas (aunque la mamama se quedó con algunas) para llevárselas a otros angelitos con leucemia felina como tú. Bebecito, no te puedo negar que me fue difícil borrar tu olor y desprenderme de tus cositas, pero siento que te tengo tan bien guardado en mi corazón, que no necesito de nada más. Tuvimos la oportunidad de conocer La Casita Gatuna de María Torero, una loable labor que permite dar comida, techo, medicinas y amor a los mínimos positivos a leucemia. Hijito, hiciste muy feliz a muchos otros gatitos que como tú, sufren los estragos de esta enfermedad tan horrible que aún no comprendo por qué ataca a seres tan inocentes e indefensos. Los angelitos de este albergue están a la espera de que alguien los lleve a casa donde puedan tener un hogar, donde puedan ser los reyes durante el tiempo en que puedan regalar su luz. Fue muy satisfactorio compartir con ellos. A penas uno llega, te reciben amorosísimos y les gusta la atención. Pareciera que dijesen "Llévame, necesito un hogar, te haré muy feliz. No te vas a arrepentir". Me regalaron mucha paz y alegría, curaron un poco el corazón de tu mamama que tanto te extraña. Y en sus caritas pude ver almitas tan puras que me prometí volver siempre. Pero con tanta necesidad, uno no puede volver con las manos vacías. Sé que en el camino podré encontrar personas de buen corazón que se animen a colaborar con ellos. Como mama gatuna sé y puedo dar fé de lo que pueden padecer estos angelitos con la enfermedad y del apoyo que necesitan, desde económico hasta, y sobre todo, emocional durante lo que podrían ser sus últimos meses o días de vida. Hijito, ahora me doy cuenta que fuimos muy afortunados de poder tenerte y darte lo que merecías y necesitabas durante todo tu proceso, hasta el final. La suerte no es la misma para todos y estos gatitos lo saben. La leucemia felina es una enfermedad que demanda una alta calidad de vida y mayor cuidado, pues las defensas de nuestros bebecitos son más bajas y se enferman recurrentemente y en cualquier momento pueden surgir complicaciones que interrumpan su paso por este mundo. En La Casita Gatuna pude ver a varios que son tratados por problemas respiratorios, como también hay casos terminales. Sin embargo, es sorprendente que, a pesar de ello, enfermos y todo, no dudan en dar y pedir cariño, como si fuese eso lo único que necesitasen para sobrevivir. Puedo asegurarte que el corazón se te rompe cuando tienes que irte de ahí. Estos bebecitos constantemente esperan recibir visitas, con la esperanza de poder robarle el corazón a alguien que los elija como su compañero de vida. Del mismo modo, hay gatitos sanitos, que por diferentes motivos han sido abandonados y ahora se encuentran a la espera de ser adoptados. Mi Mikicito, creo que a pesar de que me costó haberme desprendido de lo que fue tuyo, eso me ha permitido ver que si bien ya no me acompañas más en este batalla, tu mamama se ha quedado para seguir haciéndole la lucha a esta terrible enfermedad, intentando llenar de amor a más viditas como la tuya. Gracias por tu legado gordito mío. Te ama y te extraña,
Tu mamama 💚

11/12/2018

Hoy 10 de diciembre del 2018, cumplirías un añito más, mi vida. Cuatro añazos de ser mi fiel compañero y amigo, la alegría de mis días, el responsable de sacarme sonrisas y de contener mi corazón cuando estaba herido. Cuatro años de darme amor incodicional y de enseñarme a demostrarlo. Le devolviste la ilusión y la alegría a la niña perdida en mí. Hijito, tu madre, recién hoy reúne el valor para terminar de expresar todo lo que siente desde tu partida. De a pocos he desfogado mi pena en papel, pero no me atrevía a terminar nada, porque las fuerzas no me daban para pensar en un cierre. Y no intento hacerlo, pero hoy, escribiendo esto, me doy cuenta que todavía no estoy preparada para aceptar que te he perdido, que la herida que tengo en el corazón está igual de fresca que el día en que te fuiste, pero siento también que debo homenajearte de alguna forma y no puedo dejar pasar desapercibido un día tan especial como tu cumpleaños.
Mi chancho querido, hace ya 4 años, llegaste a mi vida para cambiarla completamente, para hacerla mejor y mucho más feliz de lo que ya era. Recuerdo el primer día que llegaste, todo asustadito. Tu ex mamá humana, amiga de una amiga mía, no podía tenerte más y tu papapa coordinó tu adopción para que llegaras a casa. Nos habían dicho que tenías 2 meses y medio, casi 3, pero luego por tu cartilla nos enteramos que tenías 4 mesesitos. Era evidente, estabas larguito y todo flaquito. Lleno de curiosidad, recorriste todo el departamento moviendo tu cola de derecha a izquierda, pateabas tu pelotita con mucha habilidad. Todos te mirábamos encantados hasta que nos botaste del cuarto porque ibas a hacer en tu cajita de arena. Salimos volando :). Siempre denotaste una personalidad única. Eras juguetón, cariñoso y tierno. Te ganaste el cariño de todo el que te conocía. Conforme ibas creciendo te volviste más coquetón, todo el que pasaba, te miraba en tu ventana y te dejabas acariciar. No faltaban nunca los comentarios sobre tu guapetura. Eras el gato más guapete del barrio y alrededores. Te hiciste la adoración de mi familia, sobre todo, de mis hermanos, abuelitos y mamá (y de muchas gatitas). Del mismo modo, ya grandecito, te ganaste el cariño de la familia de tu papapa. A pesar de tu figura imponente, eras tan sereno y dulce. Te encantaba dormir en mis brazos y esconder tu cabecita como si estuvieses avergonzado de algo. Amabas que te hicieran cariñito, sobre todo en tu pancita. Adorabas tu pitita roja (regalo de tu tío Uchi). Gordito y todo corrías tras ella. Como también hemos pasado momentos duros, preocupados por tu salud. ¿Qué veterinaria limeña no hemos visitado, mi Miki?. Todo buscando lo mejor para ti. Te cuidé, más de lo que pude, porque debía, porque te amaba, porque tú hacías lo mismo por tu mamama, la cuidabas cuando más te necesitaba. Era lo mínimo que podía hacer, dar todo, hasta lo que no tenía por ti. Eso hasta el final. Hijito eras y seguirás siendo en mi corazón muy especial. El compañero peludo, junto a tu hermanito Luh, que más he amado en toda mi vida. Mi hijo, mi primogénito, mi familia. Y por eso te extraño tantísimo todos los días. Este tiempo sin ti, ha sido muy difícil de asimilar. Aún no lo puedo creer, no puedo aceptar que tu cuerpito no está más conmigo para apachurrarlo, para acariciarte, para besar tu ñanguita, o jugar con tu colita. No puedo creer que ya no te llamaré más con tu papa en la mano y vendrás corriendo o que cuando estés amargo conmigo, latiguees tu cola indiferente, sin voltear a verme. Ya no habrá más botas o carteras marcadas por tus uñidas intensas, que clavabas todo el tiempo. Ya no responderás a nuestro silbido. Ya no habrá más "mamaaaau" o llamarás a tu hermanito para que tus papitos te hagan caso. Mi amor gatuno, te amo y te extraño con todas mis fuerzas y reniego todos los días por no tenerte más. Pero también entiendo que ya sufrías y no te merecías seguir así.
La pena que tengo me acompaña todo el día. Me es difícil dejar de pensarte de pedirte disculpas, de sentirme mal por ti. Cada día es una lucha por tratar de mantenerme estable. Busco distraerme en el trabajo, de sobrexigirme para que no me quede ni un segundo libre para pensarte pero es inevitable ver tu carita de rato en rato o de creer escuchar tu voz en el silencio de la casa. Es mayor mi dolor cuando veo a Luh, arañar tu puertecita o dejarte sus juguetes cerca o llorar, esperando que salgas. Lo hago entrar para que vea que no estás, pero siento tu olor intacto y me quiebro, parece que fuese ayer que estabas allí, hermoso, esperándome. Trato de comprender el dolor de Luh y explicarle, pero sé que si yo no he podido sanar, no le puedo pedir eso a él tampoco, solo nos queda confiar en el tiempo. Hijito, casi todo mi día es tuyo, el resto es una batalla por apagar esta pena, esta frustración por no haberte dado una despedida digna. Rabia porque la vida no nos dejó traerte a casa para que descansaras tranquilo y te fueras en paz despidiéndote de tu hermanito, de tus papapas y de todos los que te queremos, sino que el destino nos ganó y te fuiste antes, abruptamente. Me odio por eso y solo espero que no hayas sufrido mucho bebé. Me costó mucho verte partir, los días siguientes a ello, son vagos, pero fue durísimo el proceso de despedirte. Por eso, fuerzo a mi cerebro a que no termine de procesar que no estás, ni estarás más. Lidiar con tu ausencia es una lucha constante. Todos los días son una batalla agotadora por no pensarte. Pero incluso cuando tengo breves momentos de no hacerlo, me siento peor, culpable. Te extraño con toda mi alma y no puedo con este dolor. Qué voy a hacer sin ti mi gordito. Todos me dicen que tuviste una buena vida, que hice todo lo posible y que te debo dejar ir. Pero yo no quiero consuelo alguno, no quiero olvidarte, no quiero superarte, sólo quiero llorarte todo lo que tenga que hacerlo hasta que no tenga más lagrimas, ni me den más las fuerzas. Sólo te quiero llorar, pensando en poder abrazarte fuertemente una vez más. Poder decirte que te amo con todo mi corazón y pedirte perdón por no haber sido la madre que merecías. Por no haber hecho más y mejores cosas para ti. Para que disfrutes de una vida más libre y justa. Por los momentos en los que cedí al cansancio, antes de atenderte cuando me llamabas o irme rápido a pesar de que me atajabas la puerta y me mordías para que no salga. Miki perdóname bebé, haría eso y mucho más ahora, pero ya no te tengo y me odio por eso. Solo espero haberte dado buenos momentos, que hayas disfrutado de mi compañía, tanto como yo de la tuya. Que te haya podido alegrar alguito la vida y, sobre todo, que te hayas sentido amado, porque así fue, te amamos muchísimo. Hijo, te me has ido y tu tonta madre no lo puede soportar, hasta para eso es inútil. No soy fuerte, ni valiente como tú bebecito. Soy una débil que ahora te piensa y te llora por no saber lidiar con tu pérdida. Porque ya no somos los 4 en esta casa y tu ausencia la sentimos todos los días. Pero, a pesar de mi dolor, quiero recordarte de la mejor forma, y agradecerte todo lo que has hecho por mi, por ser uno de los motores de esta familia de a cuatro, que hemos conformado tu papapa, tu mamama, Luh y tú. Gracias por darme y enseñarme tanto. Gracias por unir a mi familia y darnos tantas alegrías. Gracias por soportar las locuras infinitas de tu mamama y sumarte a ser su cómplice incondicional. Gracias porque al adoptarte, pensé que te daría un hogar, pero tú me lo diste a mi. Todos los momentos lindos y felices los atesoraré en mi corazón y para mí nunca morirá tu recuerdo. Te amo mi chancho hermoso, espero que donde estés, seas libre y feliz, que tengas todo lo que te mereces y mucho más. Aquí tu madre te extrañará siempre, pero confía en que en algún momento te volverá a ver y nos abrazaremos para siempre. Te amo mi Miki bello, mi guapetote, mi chanchito hermoso, mi primogénito, mi rey hermosote. Siempre te tendré en mi corazón. ¡Felices 4 años aquí y en la Luna! Con muchísimo amor.
Tu mamama

[DÍA 11] Viajaste a la Luna y dejaste a tus papapas con un vacío y una pena enorme mi chanchito. 😭 Te extraño tanto 😔💔
11/12/2018

[DÍA 11] Viajaste a la Luna y dejaste a tus papapas con un vacío y una pena enorme mi chanchito. 😭 Te extraño tanto 😔💔

[DÍA 10] Mi mamama ama mis patitas peluditas. Han sufrido mucho con tanto hincón, pero igual siguen fuertes para mantene...
09/11/2018

[DÍA 10] Mi mamama ama mis patitas peluditas. Han sufrido mucho con tanto hincón, pero igual siguen fuertes para mantenerme sentado todo el día. Ni siquiera con la música relax que me pusieron, y me hizo dormir un poquito, me quise echar. Me aguanté y me mantuve de pie todo el tiempo. ¡Ah! Y cada vez pateo más fuerte, sobre todo a los doctores que vienen sospechosamente con esas agujas. Quiero demostrarles a mis papitos que ya quiero volver a casita. Ellos me dan muchos besitos en mi ñanguita porque ven que tengo ímpetu y me dicen que si sigo así pronto volveré a ver a mi hermanito Luh para que él me regale sus juguetes y yo pueda ignorarlo olímpicamente.






[DÍA 9] He estado con mucha legañita los últimos días y, al parecer, me ha dado una úlcera en mi ojito izquierdo. Mis do...
08/11/2018

[DÍA 9] He estado con mucha legañita los últimos días y, al parecer, me ha dado una úlcera en mi ojito izquierdo. Mis doctoras dicen que es porque mi sistema inmunológico está débil por todo el tratamiento, pero que con unas gotitas pasará. Espero que eso suceda pronto porque este nuevo dolor no me agrada para nada. A pesar de ello, sigo mejorando mi ánimo. Ya tengo más ganas de pararme, caminar y, sobre todo, dar patadas fuertezotas si no me agrada algo. Eso a mis papitos les gusta porque ven que, a pesar de estar renegón, estoy cada vez más fuerte y estoy volviendo a ser el mismo Miki fuertote de siempre 😼. Igual ellos saben que soy duro por fuera, pero un mínimo pequeñito por dentro, que se derrite con los cariñitos y masajes que le dan. Es que me relajan mucho y me dan energía para sentirme mejor.





07/11/2018

Mis masajitos con amor de mamama 😻

[DÍA 8] He sido muy mimado hoy día. Una de mis doctoras y mi mami me han dado masajes muy ricos para evitar que mi cuerp...
07/11/2018

[DÍA 8] He sido muy mimado hoy día. Una de mis doctoras y mi mami me han dado masajes muy ricos para evitar que mi cuerpecito retenga líquidos y no tenga gasecitos después de mi comida. También hice mis ejercicios de bracito y estuve muy relax con mi musiquita y mis flores de Bach. Tanto así, que les quité sus turnos a Nutella y Simba (mis rormies) porque me animé a salir al patio a tomar solcito un ratito yo solito. Mamama dice que vamos bien, un día a la vez 😺.









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