11/08/2025
Aunque la vejez en sí no es una enfermedad, muchas afecciones se manifiestan con el paso de los años en nuestros engreidos. Los chequeos geriátricos, que se recomiendan para perros mayores de 7 años, son cruciales para detectar enfermedades de forma temprana. Esto permite a los dueños frenar su avance o, al menos, asegurar que el animal tenga una mejor calidad de vida por más tiempo.
A menudo, los dueños atribuyen los cambios en el comportamiento de sus animales a la edad, sin darse cuenta de que pueden ser síntomas de enfermedades como insuficiencia renal, problemas cardíacos o tumores. Un diagnóstico temprano es la clave para manejar estas condiciones y prolongar la vida y el bienestar de las mascotas.
En un chequeo geriátrico, podemos incluir una o varias de estas pruebas:
1. Evaluar y elaborar la historia clínica del paciente.
2. Exploración general de las constantes vitales y del aspecto general del paciente (peso, temperatura, frecuencia cardíaca y respiratoria)
3. Presión arterial
o La hipertensión o tensión arterial alta es un problema relativamente frecuente en animales geriátricos, y a diferencia de lo que ocurre en personas, es un síntoma asociado a otra enfermedad (una hipertensión sin otra patología no es nada habitual). Está relacionada con diferentes enfermedades: renales (riñón) y endocrinopatías.
4. Análisis de o***a (para ver el funcionamiento del riñón)
5. Otros:
o Hemograma y bioquímica completa
o Radiografías de tórax