Clínica Veterinaria Pet Salud

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Clínica Veterinaria Pet Salud 🐾
24 años cuidando la salud de perros y gatos 🐶🐱
Atención veterinaria integral, laboratorio 🔬🧪 y emergencias 24/7 🚑
Comprometidos con el bienestar de tu mascota 🧡

El mal aliento no es "normal en los perros" 🛑 Es la primera señal de una boca que sufre.Detrás del sarro hay encías infl...
04/08/2026

El mal aliento no es "normal en los perros" 🛑 Es la primera señal de una boca que sufre.

Detrás del sarro hay encías inflamadas y un dolor constante al masticar que tu engreído intenta ocultar. Una profilaxis dental a tiempo no es un lujo estético, es devolverle la tranquilidad y evitar que pierda sus dientes.

En Pet Salud hacemos que este proceso sea 100% seguro y libre de estrés 🧡

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🇵🇪❤️ Hoy celebramos el orgullo de pertenecer a una tierra llena de historia, cultura y personas que inspiran con su cali...
28/07/2026

🇵🇪❤️ Hoy celebramos el orgullo de pertenecer a una tierra llena de historia, cultura y personas que inspiran con su calidez y fortaleza.

En Pet Salud, agradecemos la confianza que nos brindan para cuidar a quienes llenan sus hogares de amor incondicional. Que estas Fiestas Patrias sean una oportunidad para compartir, disfrutar en familia y crear momentos inolvidables junto a sus engreídos.

¡Felices Fiestas Patrias! ❤️🤍

Ellos no hablan, pero su cuerpo nos dice todo lo que necesitamos saber 🐕🔍Ignorar estas señales silenciosas puede hacer q...
14/07/2026

Ellos no hablan, pero su cuerpo nos dice todo lo que necesitamos saber 🐕🔍

Ignorar estas señales silenciosas puede hacer que un malestar tratable se convierta en una emergencia. Como dueños, conocer su comportamiento normal es nuestra mejor herramienta de prevención.

¿Has notado a tu engreído un poco apagado últimamente? No lo dejes pasar, su salud es lo primero ✨

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¿Pensabas que el baño era solo para que huela bien? 🫧🐶 ¡Es mucho más que eso!Para que tu engreído no tenga dolores al ca...
06/07/2026

¿Pensabas que el baño era solo para que huela bien? 🫧🐶 ¡Es mucho más que eso!

Para que tu engreído no tenga dolores al caminar, evite infecciones molestas y detecte a tiempo las alergias, es clave un baño profesional. No es solo estética, es pura prevención. ✨

📲 Deja en manos expertas el cuidado de tu peludo. ¡Reserva tu cita en Pet Salud a través del enlace en nuestra biografía!

¿Sabías que tu casa esconde peligros para tu mascota? 🐾🏠A veces, los mayores peligros están en los objetos más cotidiano...
27/06/2026

¿Sabías que tu casa esconde peligros para tu mascota? 🐾🏠

A veces, los mayores peligros están en los objetos más cotidianos. Una simple pastilla o el limpiador del suelo pueden causarles graves problemas de salud ❌

Desliza 👉para descubrir qué cosas debes tener vigiladas y cómo convertir tu hogar en un espacio 100% seguro para tu fiel amigo🐾🧡

¡La prevención es clave para evitar sustos! Agenda tu cita en el link de la bio👆

13/06/2026

🚨 ¡Cuidado con la enfermedad de la garrapata! La Erliquia Canina es más peligrosa de lo que imaginas. 🕷️🐶

A veces pensamos que una picadura de garrapata es solo una molestia en la piel, pero puede transmitir una bacteria capaz de poner en riesgo la vida de tu perro. Lo más peligroso es que sus síntomas pueden confundirse con un simple decaimiento.

Si notas a tu peludo "triste" o decaído después de haber tenido garrapatas, no lo dejes pasar. Un diagnóstico a tiempo mediante una prueba de sangre y el tratamiento adecuado salvan vidas. ❤️🩺

¡La prevención es la mejor cura! Mantén al día sus pipetas, pastillas o collares antiparasitarios.

¿Tienes dudas o necesitas proteger a tu mascota? ¡Agenda una consulta con nosotros ingresando al link de la bio! 📲

¿Sabías que el mal aliento de tu mascota es solo la punta del iceberg? 😿🐶Muchos dueños piensan que el sarro o el olor fu...
11/06/2026

¿Sabías que el mal aliento de tu mascota es solo la punta del iceberg? 😿🐶

Muchos dueños piensan que el sarro o el olor fuerte en la boca de sus perros y gatos es algo "normal", pero la realidad es que el descuido dental puede comprometer seriamente su calidad de vida y su salud general.

¡Su sonrisa también importa y protegerla está en tus manos! Una limpieza dental a tiempo previene enfermedades graves. 🩺✨

En Pet Salud evaluamos la salud bucal de tu peludo directamente en consulta. ¡No dejes pasar más tiempo y agenda su cita ingresando al link de nuestra biografía! 📲

¿Sabes cómo fortalecer las defensas de tu perro? 🐾🛡️El sistema inmune de tu engreído es su mejor escudo contra enfermeda...
06/06/2026

¿Sabes cómo fortalecer las defensas de tu perro? 🐾🛡️

El sistema inmune de tu engreído es su mejor escudo contra enfermedades, ¡y mantenerlo fuerte depende de sus hábitos diarios! Desliza las imágenes para descubrir los pilares clave que garantizan una vida larga, sana y feliz a tu lado🧡

📅 ¡La prevención es la clave! En nuestra clínica veterinaria diseñamos un plan de protección a la medida de las necesidades de tu peludo. ¿Su carné de vacunación o desparasitación necesita una revisión?

👇 ¡Escríbenos un mensaje directo o dale clic al link de la bio para agendar su próxima consulta de control!

¿Sabías que los problemas articulares no aparecen de la noche a la mañana? 🐶💔 Muchas veces, pequeños hábitos diarios en ...
02/06/2026

¿Sabías que los problemas articulares no aparecen de la noche a la mañana? 🐶💔 Muchas veces, pequeños hábitos diarios en casa van desgastando la salud física de nuestros engreídos sin que nos demos cuenta.

La buena noticia es que la mayoría de estos factores son 100% prevenibles si hacemos pequeños ajustes en su rutina.

En Pet Salud nos importa su bienestar en cada etapa de su vida, desde cachorros juguetones hasta sus años dorados. Si notas rigidez en sus movimientos, recuerda que una revisión a tiempo cambia por completo su calidad de vida. ✨

📲 Agenda su consulta preventiva haciendo clic en el enlace de nuestra biografía.

🎉 ¡Estamos de aniversario! 🥳✨ Hoy celebramos 24 años cuidando, acompañando y compartiendo miles de historias junto a ust...
13/05/2026

🎉 ¡Estamos de aniversario! 🥳

✨ Hoy celebramos 24 años cuidando, acompañando y compartiendo miles de historias junto a ustedes y sus mascotas. Gracias por confiar en nosotros y permitirnos ser parte de cada huellita, cada ronroneo y cada momento especial. 🧡

🐾 Seguiremos comprometidos en brindarles el mejor cuidado y mucho amor por muchos años más.

🤔 ¿Hace cuánto tiempo nos conoces? ¡Te leemos en los comentarios! 👇

01/12/2018
22/09/2018
18/09/2018

"La Vida allá abajo" - Jaime Bayly

Como ahora todo o casi todo se compra por internet, desde el celular o la computadora, sin salir de casa, mi esposa, que desde niña vivió con una perrita, y echaba de menos la compañía canina, compró, sin consultarme, porque sabía que me opondría, al perrito Leo, que había nacido en Iowa y era un bebé de tres meses, una mezcla de poodle con bichón frisé.

Una vez que pagó por el perrito y le dijeron cuándo llegaría por avión a Miami, me anunció los hechos consumados: Leo llegará en unos días, mira sus fotos, ¿no es una belleza? Herido en mi orgullo, sintiéndome un mequetrefe, reaccioné con indignación, alegando que debió pedirme permiso para comprarlo. Dije que nunca había vivido con un perro, no quería que mi casa oliera a perro, no podría dormir toda la mañana porque me despertaría con sus ladridos neuróticos. Le exigí que devolviese a Leo. La amenacé con irme de la casa, si el perro llegaba contra mi expresa voluntad.

Pero ella no me hizo caso. Unos días después, fue al aeropuerto a recoger al perrito, al que había bautizado como Leo, en honor a Leo Messi, cambiándole el nombre, porque al nacer en Iowa fue llamado Clive. El pobre perrito viajó desde Iowa a Miami, con escala en Atlanta, once horas en total, metido en una jaula, en la zona de carga del avión, seguramente congelado y aterrado, tanto que, cuando por fin llegó a Miami y mi esposa quiso sacarlo de la cajuela, estaba tan asustado que temblaba y no se atrevía a salir. Todo el trayecto del aeropuerto a nuestra casa lloró y lloró, como si extrañara a su madre o sus hermanos, como si tuviera miedo.

Esa noche, ya tarde, al volver de la televisión, conocí a Leo, noté que estaba asustado, lo llené de besos y comencé a enamorarme de él, sin sospechar cuánto llegaría a quererlo.

Desde Iowa, sus cuidadores le habían dicho a mi esposa que Leo debía comer comida procesada para perros y nada más, que debía dormir metido dentro de una cajuela y no en nuestra cama o nuestro cuarto, que no ladraría nunca porque era extremadamente tímido y delicado, que crecería y engordaría muy poco y sería siempre pequeñito, que en unos meses sería conveniente retirarle los testículos para calmar su apetito sexual, que si viajaba con nosotros en avión debía ir en una cajuela en la zona de carga y no en la cabina con los pasajeros, y que no tuviésemos pena de dejarlo solo en la casa, pues él sabía estar solo y nos esperaría pacientemente.

Ninguna de esas instrucciones pudo cumplirse. Nuestro creciente amor por el perrito las puso en entredicho, obligándonos a desecharlas.

Mi esposa llevó a Leo a un veterinario hippie, quien le aconsejó que el perrito comiera toda la proteína que comíamos nosotros, pero nada de dulces, pues podían provocarle alergias. Desde entonces, empezamos a darle carne, pollo, pescado, jamón, todo lo que comíamos. Una vez que probó nuestra comida, ya no quiso más la procesada. A espaldas de mi esposa, furtivamente, le di chocolates un par de veces, sobre todo bolitas de M&M con maní, y las comió extasiado, pero luego mi esposa le sintió el aliento a chocolate, me retó severamente y prometí que no le daría más chocolates, una promesa que he cumplido irregularmente, porque cuando como chocolates y Leo me mira y llora, a veces me rompe el corazón y le doy un poquito.

Tratamos de que durmiera encerrado en una cajuela, pero lloraba mucho, se sentía atrapado, en cautiverio, y entonces decidimos que dormiría donde le diera la gana. Para facilitarle la vida, compramos camas de perro y una escalera diseñada para perritos, de modo que pudiera subir y bajar de nuestra cama. Pero no le gusta dormir en nuestra cama. Prefiere hacerlo abajo, al pie de la cama, o incluso unos metros más allá. Es interesante ver cómo guarda una distancia prudente de nosotros. Le gusta estar cerca, pero no demasiado cerca. Elige juiciosamente el punto medio entre su amor a nosotros y su deseo de sentirse libre. Nunca nos despierta.

Ladra, sí, cuando está contento, excitado, y quiere jugar, o cuando tiene hambre (pero en ese caso es un ladrido distinto, solo uno, que suena más a llanto o queja o reclamo). No era cierto, como nos dijeron desde Iowa, que no ladraría nunca. Pero es bastante considerado y ladra solo cuando está en nuestra casa o nuestra habitación de hotel. Si está en la cabina de un avión, o en un restaurante, no ladra, es consciente de que hay otras personas, y entonces se vuelve más tímido y comedido.

Casi no ha crecido ni crecerá más, mejor así. No lo caparemos, nos da pena, queremos que tenga novias y se monte a alguna de ellas, si lo dejan. A veces quiere frotarse con la pierna de mi esposa, o de la nana, nunca con la mía, y me da pena que no pueda encontrar la satisfacción sexual que necesita. El veterinario hippie nos ha dicho que en su equipo hay una persona adiestrada en estimular y friccionar a los perritos lujuriosos, de modo que puedan aliviarse. Me sorprendió. No sabía que alguien podía ganarse la vida masturbando a perritos desbordados por su apetito sexual. Pronto llevaremos a Leo para que lo atiendan como se merece.

De ninguna manera volverá a volar enjaulado en la ruidosa y gélida zona de carga de un avión. Aquella experiencia debió de ser traumática para él y no permitiremos que se repita. Solo viaja con nosotros cuando lo admiten en la cabina, como perro de compañía y soporte emocional de mi esposa, quien ha conseguido toda clase de cartas, diagnósticos, certificados y documentos que prueban que, si viaja sin su perrito, le da un ataque de pánico, colapsa y puede morirse. Por eso la mayor parte de las aerolíneas nos permiten viajar con Leo en la cabina, pero algunas nos lo prohíben y en ese caso no viajamos en ellas, y otras nos exigen pagar un asiento extra, o un pago adicional, para que pueda viajar a nuestro lado. También nos ocurre con ciertos hoteles y restaurantes que no admiten perros, y en ese caso simplemente buscamos otros hoteles y restaurantes, porque no era verdad lo que nos dijeron: que Leo se quedaría tranquilo y paciente, esperándonos en casa, o en el hotel. Dejarlo solo, llorando, humillado, no es una opción, en ese caso nos quedamos con él.

Leo nos ha conquistado a tal punto, que lo quiero como si fuera el hijo varón que no pude tener. Le hablo, nos besamos lengua con lengua (sin importarme que pueda pasarme alguna bacteria: a lo mejor soy yo el infectado y se la paso a él), mordisquea mi maletín para impedir que me vaya a la televisión, me recibe con suma alegría cuando regreso a medianoche, se contenta tanto de verme y me hace tantas gracias y monerías que me conmueve y a veces me hace llorar, porque me doy cuenta de que me quiere más, mucho más, de lo que acaso podrían quererme ciertas personas de mi propia familia. A diferencia de ellas, Leo nunca me critica, no me pide que sea mejor persona, que baje de peso, que me levante temprano, que rece, que sea político o presidente, que salga a correr: él me quiere como soy, exactamente como soy, y no le importa que yo sea gordito, haragán, mediocre, pusilánime, un perdedor. ¿Sería una impertinencia decir que el perrito me quiere de un modo más limpio y menos turbio de lo que me quieren algunas personas de mi familia biológica? Porque esas personas, queriéndome como a no dudarlo me quieren, piensan que yo debería cambiar, quisieran cambiarme, y entonces el diezmado amor que sienten por mí es, me temo, algo tóxico, un tipo de amor con moralina del que prefiero alejarme, escapar.

La vida allá abajo, desde donde Leo nos observa y nos sigue, parece mejor, mucho mejor, que la vida acá arriba. Quiero decir: el perrito no trabaja, no paga cuentas, no paga impuestos, come lo que le da la gana y no engorda, duerme a pierna suelta de noche y de día, ha aprendido a meterse en la piscina cuando le apetece refrescarse, y ahora tiene una cuidadora chilena, adorable, que viene a buscarlo a las ocho de la mañana, cuando nuestra hija sale al colegio, y lo trae de regreso a las dos de la tarde. ¿Qué hace Leo con su amiga chilena? Es seguro que no sufre: va al parque a jugar con otros perros, a la playa en la que corre libre por la arena y juega con las olas mansas que le lamen las patitas, a la casa de la chilena, donde tiene ya amigas perritas y una novia incluso. Cuando llega a nuestra casa, nos llena de besos, salta de alegría y luego, exhausto, duerme la siesta, al pie del aire acondicionado, mientras escribo. Lo mismo que mis hijas mayores, que viven en Nueva York, él fija la distancia que le conviene respecto de mí. Para mi fortuna, la distancia que elige son unos pocos metros, pues mis hijas prefieren unos miles de kilómetros, y muy raramente desean acercarse a mí.

Es curioso que, cuando beso a mi esposa, el perrito sube a toda prisa a nuestra cama, al parecer siente celos y viene a darnos besos a nosotros, interrumpiendo la escena de amor conyugal. Incluso cuando mi hija llega del colegio y la abrazo y la beso, Leo viene corriendo y ladra y salta, como exigiendo una cuota equivalente de besos y abrazos para él. Es, pues, celoso, posesivo, y le encanta ser el centro absoluto de la atención.

Como Leo prefiere besarme en la lengua antes que besar a mi esposa, ella dice que Leo y yo somos g**s, que la mafia gay o la mafia rosa o de terciopelo ha tomado por asalto nuestra casa. Yo no puedo desmentirla porque mi amor por Leo es apasionado, volcánico. No puedo ya imaginar la vida sin él. Me ha enseñado una forma de amor que ignoraba. No me pide nada, salvo cariño y comida, y a cambio me da un cariño noble, leal, constante, inquebrantable, exento de quejas o reproches. No me pide dinero, regalos, viajes, tarjetas de crédito. No me pide que deje de escribir, que no escriba de él, que no escriba sobre mi propia vida. Todo le da igual porque nada de eso, en verdad, importa. Lo único que importa es que él me quiera y yo lo quiera más.

Anoche leí un artículo que me hizo llorar: un veterinario decía que, cuando pone a dormir a los perros viejos o enfermos, generalmente sus dueños prefieren no ver ese momento tan doloroso. Pero eso, decía el veterinario, es un error, porque los perros, antes de morir, buscan desesperadamente, con ojitos inquietos, a sus dueños, necesitan sentir la caricia, la voz, la cercanía de sus dueños, sus grandes amores de toda la vida. Por eso, cuando me toque morir, quiero que Leo esté a mi lado lamiéndome los cachetes y los labios, y si le toca morirse antes que yo, estaré a su lado, besándolo y diciéndole entre lágrimas todo el amor que siento por él, mi adorado hijo varón.

Adopción
10/09/2018

Adopción

17/06/2018

Feliz día del Padre

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