24/08/2020
Vacunas antibacterianas contra BORDETELLA BRONCHISEPTICA
Bordetella bronchiseptica (BB) es una bacteria gram negativa, la cual es solo UNO de los agentes que se entremezclan y asocian con la enfermedad respiratoria canina. Debido a ello, en la actualidad se hace referencia a esta enfermedad como “Complejo Respiratorio Infeccioso Canino” (CRIC). La importancia de BB, fue reconocida en 1910 cuando se creyó erróneamente que era la causa del moquillo canino. Desde el punto de vista patogénico se trata de agente infeccioso primario porque puede por si sola alterar la función ciliar y además predisponer a infecciones oportunistas secundarias. También puede ser un invasor secundario luego de la infección con otros patógenos respiratorios, por lo general virales. La infección por BB se asocia con traqueobronquitis de leve a moderada, que produce signos clínicos como tos (tos perruna), arcadas, estornudos y secreción nasal. Están disponibles para su prevención vacunas monovalentes y combinadas que pueden ser administradas por vía parenteral (inyectable) o intranasal/oral (local). Las vacunas combinadas incluyen varios antígenos contra diversos patógenos respiratorios. Se encuentra disponible comercialmente una vacuna acelular sin adyuvante contra BB, para aplicación por la vía subcutánea, que contiene en su formulación algunas cepas antigénicas bacterianas. El esquema de primovacunación consta de dos dosis serpradas por un intervalo de 2-4 semanas y luego revacunación anual. También existen en el mercado de biológicos algunas vacunas contra BB vivas modificadas que se pueden aplicar por la vía intranasal, así como nuevas vacunas para administración oral formuladas con un solo componente antigénico. El inicio de la inmunidad se desarrolla tan pronto como a las 48 horas luego de la vacunación oral e intranasal y la duración de la inmunidad esperada será de 12 a 14 meses, por lo que se recomienda la revacunación anual. Debemos tener la precaución de NUNCA administrar vacunas intranasales u orales mediante inyección parenteral, ya que estas vacunas vivas conservan cierta virulencia y, por lo tanto, pueden causar reacciones adversas graves y en ocasiones la muerte.