06/12/2021
Las glándulas tiroideas son estructuras pareadas que se ubican junto a la tráquea, aproximadamente a la mitad del cuello de perros y gatos. Los tumores tiroideos en perros pueden ser benignos (adenoma) o malignos (carcinoma). Los tumores benignos suelen ser de mayor tamaño y pueden producir un exceso de hormonas; los tumores malignos también se pueden diseminar a otras partes del cuerpo. Aunque los tumores benignos de la glándula tiroidea son habituales en los gatos, la mayor parte de los perros tienen tumores malignos. Los tumores tiroideos se ven habitualmente en perros de razas grandes de mediana edad o mayores, como bóxers, beagles, golden retrievers y huskies siberianos.
Los perros con tumores tiroideos posiblemente no tengan síntomas o puedan desarrollar una masa en la zona del cuello. Si la masa comprime la tráquea, estos perros pueden presentar dificultades para respirar o tos. Si la masa está presionando el esófago, el perro puede tener náuseas o dificultades para tragar. Algunos perros pueden presentar cambios en el ladrido, perder peso o perder el apetito. Aunque la mayoría de los tumores caninos son malignos, rara vez producen un exceso de hormonas.
Los tumores tiroideos se pueden encontrar ocasionalmente en una ubicación del cuello apartada de las glándulas tiroideas normales o incluso bajo la lengua o en el tórax.
La extracción quirúrgica de los tumores tiroideos consigue los mejores resultados si la masa se mueve libremente, tiene menos de 4 cm de tamaño, no es metastásica y puede extraerse por completo. Puede lograrse una supervivencia a largo plazo (1 a 3 años) en perros, dependiendo de las características histológicas observadas por el patólogo y si se ha producido un diagnóstico temprano antes de la invasión local o la enfermedad metastásica.
Hospital Veterinario Occivet
1er Cirujano
2do Cirujano
Anestesista .valenzuela.a