16/06/2026
El sargazo es un grupo de algas pardas del género Sargassum, su nombre proviene del portugués sargaço, utilizado por antiguos navegantes para describir las grandes masas de algas flotantes observadas en el Atlántico, de entre las especies más asociadas a los arribazones del Caribe son Sargassum natans y Sargassum fluitans, capaces de vivir toda su vida flotando gracias a pequeñas vesículas llenas de gas llamadas aerocistos.
Su hogar más famoso es el Mar de los Sargazos, una vasta región del Atlántico Norte donde estas algas forman auténticos bosques flotantes. A diferencia de otras macroalgas, no necesitan permanecer ancladas al fondo, creando refugios móviles en mar abierto.
Lejos de ser simple vegetación marina, el sargazo sostiene comunidades enteras de organismos. Entre sus frondas viven peces juveniles, camarones, cangrejos, moluscos y numerosos invertebrados que encuentran alimento y protección. Algunas especies, como el pez del sargazo (Histrio histrio), han evolucionado formas y colores que les permiten confundirse casi por completo con el alga. También sirve de refugio para tortugas marinas recién nacidas durante una de las etapas más vulnerables de su vida.
Además de proporcionar hábitat, el sargazo captura carbono, produce oxígeno y participa en el reciclaje de nutrientes, convirtiéndose en un componente fundamental de los ecosistemas oceánicos.
Sin embargo, en las últimas décadas sus proliferaciones masivas han afectado playas, arrecifes y pastos marinos en el Caribe y el Golfo de México. Al acumularse en grandes cantidades puede reducir el oxígeno disponible y liberar sulfuro de hidrógeno durante su descomposición.
Paradójicamente, el problema no es el sargazo. El exceso de fertilizantes agrícolas, las aguas residuales, la deforestación y el calentamiento global han alterado el equilibrio natural del océano, favoreciendo su crecimiento descontrolado.
El sargazo lleva millones de años formando parte del Atlántico; las mareas masivas que observamos hoy son, en gran medida, una consecuencia de nuestras propias actividades.