27/12/2021
Los erizos son pequeños mamíferos cubiertos de púas; pertenecen al orden Eulipotyphla, aunque antiguamente eran considerados del orden Insectívoro, hoy en día obsoleto. Hay un total de dieciséis especies de erizos divididas en cinco géneros; el único erizo que no pertenece a esos géneros es el erizo gigante o también conocido como Erethizontidae.
Pueden convivir bien con otros animales como perros y gatos. No son difíciles de mantener, pero requieren algunos cuidados especiales debido a su sensibilidad a los cambios climáticos y su poca habilidad para adaptarse a espacios cerrados. 0
Las dos especies requieren una temperatura constante de 25º a 27°C, por lo que en invierno es muy importante proporcionar un sistema de calefacción individual (no basta con la calefacción de casa). Si su temperatura corporal desciende demasiado puede tener una tentativa a hibernar, y al no ser especies preparadas para ello puede causarles la muerte.
Su alimentación debe basarse en pellets especializados para insectívoros, complementado con insectos, frutas y verduras. Se le debe controlar el alimento ya que pueden engordar y empeorar su calidad de vida. Lo que más les gusta comer son lombrices o tenebrios. Se le debe proporcionar su alimento una vez al día, preferiblemente en la tarde. Si al siguiente día no se acabaron esa comida se le debe retirar hasta su próxima comida.
En libertad los erizos recorren varios kilómetros al día, por lo que en cautividad requieren todo el espacio que sea posible. De no tenerlo comenzarán a estresarse y a ganar peso, que con el tiempo causará problemas hepáticos. Por tanto, una rueda como la de los hámsters pero de gran escala es una de las mejores formas de hacer que puedan ejercitarse y distraerse en su habitáculo. Para que una rueda sea adecuada deberá medir al menos 30 cm de diámetro y no tener barrotes que puedan amputar o herir sus patas.
Al tenerlos de mascota, al principio no están muy acostumbrados a que los toquen; poco a poco va identificando olores y se va adaptando al medio ambiente que le hayan proporcionado. No es necesario bañarlos, pero sí desinfectar su medio ambiente cada cierto tiempo o como lo vean necesario. Es bueno que si tienen una jaula se ponga algún material para que absorba sus desechos.