07/07/2026
Ya que en estos días han estado muy al ataque de los negocios, queremos compartir nuestro punto de vista, sabemos que no somos del agrado de todos pero queremos expresar nuestro pensamiento.
Ser médico veterinario es una de las profesiones más gratificantes, pero también una de las más desgastantes. Detrás de cada consulta hay conocimiento, experiencia, horas de estudio y un profundo compromiso con la vida de nuestros pacientes. Aun así, con frecuencia enfrentamos señalamientos y juicios en redes sociales donde solo se conoce una versión de los hechos: la del propietario, la cual en muchas ocasiones no refleja todo lo que realmente ocurrió durante la atención médica.
En medicina veterinaria, cuando un paciente lo requiere, recomendamos pruebas complementarias, estudios diagnósticos, hospitalización y tratamientos específicos para aumentar las posibilidades de un diagnóstico y manejo adecuados. Sin embargo, estas recomendaciones no siempre son aceptadas o pueden llevarse a cabo. Es importante entender que las decisiones sobre el diagnóstico y tratamiento pueden influir en la evolución y el pronóstico del paciente.
Estamos cansados de ser juzgados únicamente por el desenlace de un caso, sin considerar las decisiones tomadas durante el proceso, las limitaciones existentes o el esfuerzo del equipo médico. Ningún veterinario desea que un paciente empeore o fallezca; dedicamos nuestro trabajo a intentar salvar vidas y aliviar el sufrimiento de los animales.
Por ello, todas nuestras consultas, procedimientos y áreas de atención son monitoreados mediante cámaras de videovigilancia. Esta medida protege tanto a las familias como a nuestro equipo y permite contar con un registro objetivo de la atención brindada.
También creemos en la responsabilidad profesional. Cuando hemos identificado un error atribuible a nuestra práctica, lo hemos reconocido y se ha otorgado la compensación económica correspondiente a la familia afectada. Asumir nuestros errores es parte de nuestra ética, pero también pedimos que no se emitan juicios basados únicamente en publicaciones que muestran una parte de la historia.
A quienes han confiado en nosotros, gracias. A quienes nos leen, les pedimos recordar que detrás de cada bata hay personas que sienten, que se esfuerzan y que también viven el impacto emocional de cada paciente que atienden. La empatía y el respeto deben existir en ambos sentidos.