21/05/2026
Hoy conocí en Petco a una persona que acababa de adquirir un cachorrito Pomerania Merle de apenas dos meses de edad.La persona iba feliz con su bebé… pero tristemente no tenía idea de muchísimas cosas IMPORTANTES que debieron haberle explicado desde el momento en que le entregaron al cachorro.
Le dieron su cartilla con la primera vacuna… y ya.
No le explicaron que en aproximadamente 15 días debía aplicarse la siguiente vacuna y continuar COMPLETAMENTE su cuadro de vacunación.No le explicaron que un cachorro NO debe pasear en el suelo ni tener contacto con perros desconocidos mientras no esté protegido, por el enorme riesgo de enfermedades como parvovirus o moquillo.No le explicaron cuidados básicos, alimentación, riesgos, tiempos, ni medidas de seguridad.
Y lo más delicado… tampoco le explicaron absolutamente nada sobre el gen Merle.
La persona ni siquiera sabía qué significaba que su perro fuera Merle, ni que un perro Merle NO debe cruzarse con otro Merle por los graves problemas que esto puede ocasionar en los cachorros.
Y honestamente esto me hizo pensar muchísimo…
Vender cachorros NO debería tratarse solamente de recibir dinero y entregar un perro.Las personas que venden cachorros tienen una RESPONSABILIDAD enorme tanto con los animales como con las familias que confían en ellos.
Cuando alguien adquiere un cachorro, especialmente si nunca ha tenido uno, muchas veces no sabe qué hacer, qué cuidados tener, qué peligros existen o cómo protegerlo correctamente.
Por eso creo que es obligación moral y responsabilidad de cualquier persona que venda perros:
• Explicar el esquema correcto de vacunación.• Explicar los riesgos de sacar al cachorro antes de tiempo.• Orientar sobre alimentación y cuidados básicos.• Hablar sobre socialización segura.• Explicar temas genéticos importantes como el Merle.• Aclarar qué cruces NO deben hacerse y por qué.• Resolver dudas y orientar a los nuevos dueños.
Porque un cachorro no es un objeto que se entrega y ya.Es una vida que depende completamente de los humanos.
Y muchas veces una simple explicación puede evitar enfermedades, sufrimiento, malas decisiones futuras e incluso salvar vidas.
Ojalá más personas entendieran que criar y vender perros también implica educar, orientar y actuar con responsabilidad.