14/08/2026
Viernes de peludos famosos!
Cuéntenos si conocen a otros!!!!
Durante 14 años, Irlanda tuvo un presidente que recibía reyes, mandatarios y diplomáticos en su residencia oficial.
Pero algunos visitantes descubrían rápidamente que había otro protocolo que cumplir:
saludar a sus enormes perros.
Michael D. Higgins llegó a la presidencia de Irlanda en noviembre de 2011.
Poeta, profesor universitario, escritor y político, ya era una figura poco convencional para un jefe de Estado.
Pero con el tiempo hubo algo que terminó haciéndolo reconocible incluso entre personas que apenas seguían la política irlandesa.
Sus boyeros de Berna.
Bród y Síoda eran enormes, tranquilos y extraordinariamente fotogénicos.
No permanecían escondidos cuando llegaban las visitas oficiales.
Aparecían en los jardines de Áras an Uachtaráin, la residencia presidencial de Dublín, caminaban junto a Higgins y su esposa Sabina y recibían tanto a ciudadanos comunes como a algunas de las personalidades más importantes que visitaban Irlanda.
Las fotografías comenzaron a recorrer el mundo.
Un jefe de Estado podía llegar esperando apretones de manos, guardias de honor y protocolo diplomático…
y terminar posando junto a dos perros gigantes.
Síoda murió en septiembre de 2020.
Poco después llegó un nuevo cachorro.
Higgins lo llamó Misneach.
En irlandés significa “coraje”.
Y Misneach no tardó en demostrar que respetar el protocolo presidencial tampoco estaba entre sus prioridades.
En mayo de 2021, Higgins estaba frente a una cámara rindiendo homenaje al actor irlandés Tom Hickey.
El presidente intentaba mantener un tono solemne.
Misneach tenía otros planes.
Se acercó, comenzó a tocarlo insistentemente con una pata y después mordisqueó suavemente su mano y su ropa intentando conseguir atención.
Higgins siguió hablando como si nada ocurriera.
El video se hizo viral.
Para millones de personas fuera de Irlanda, aquella fue la primera vez que vieron al presidente irlandés.
Y probablemente también la primera vez que vieron a un perro intentar interrumpir un discurso presidencial de aquella manera.
Bród continuó acompañándolo.
Llegó a convertirse en uno de los perros más fotografiados de Irlanda y recibió a miles de visitantes durante más de una década.
Cuando murió en abril de 2023, con 11 años, la propia presidencia anunció oficialmente su fallecimiento.
Misneach quedó entonces como el último de aquellos famosos compañeros de cuatro patas.
Mientras tanto, Higgins completaba su segundo y último mandato.
Había sido elegido en 2011 y reelegido en 2018, alcanzando el máximo constitucional de dos periodos de siete años.
En noviembre de 2025 llegó finalmente el momento de abandonar Áras an Uachtaráin.
Y ocurrió una escena que probablemente resumió mejor que cualquier discurso lo que aquellos perros habían significado durante su presidencia.
Frente a la residencia apareció una fila de personas.
No habían llegado solas.
Llevaban consigo sus propios boyeros de Berna.
Los enormes perros se reunieron frente al Áras para despedir al hombre que durante catorce años había convertido accidentalmente a aquella raza en parte de la imagen pública de la presidencia irlandesa.
Higgins salió junto a su esposa Sabina para saludarlos.
Tenía 84 años y estaba terminando una presidencia que había comenzado en 2011.
Durante aquellos catorce años Irlanda tuvo un presidente.
Pero en muchas fotografías oficiales parecía que el país tenía algo más:
Bród, Síoda y Misneach, tres gigantes peludos que nunca ocuparon ningún cargo público y, aun así, terminaron convirtiéndose en algunos de los habitantes más famosos de la residencia presidencial.