25/12/2025
El australiano James Harrison, conocido como “El Hombre del Brazo de Oro”, es quizá el donante que más vidas ha salvado en toda la historia. Resulta que luego de una complicada cirugía a sus 14 años, Harrison sobrevivió gracias a las personas que le donaron sangre, por lo que decidió que haría lo mismo durante el resto de su existencia. Comenzó con sus donaciones bimensuales a los 18 años y no se detuvo hasta que cumplió 81, año en que por motivos biológicos tuvo que dejar de aportar. Pero la otra razón por la cual donó por tanto tiempo fue que su plasma sanguíneo tenía el llamado antígeno D, que se utiliza para fabricar inyecciones que protegen a los fetos de la enfermedad hemolítica del recién nacido, en la que el sistema inmunológico de una mujer embarazada ataca los glóbulos rojos del feto. Antes de que se pusieran en práctica las intervenciones "anti-D", uno de cada dos bebés diagnosticados con esta enfermedad pasaba a mejor vida. Pero gracias a la bondad y el compromiso de James, 2.4 millones de bebés fueron salvados. James pasó a mejor vida en febrero de 2025, con 88 años de edad.