23/07/2026
Tristemente la violencia alcanzó al Santuario Apapacho.
Durante casi dos años nos hemos aferrado a la esperanza, creyendo que pronto terminarían los ataques armados y las amenazas. Hemos tratado de mantenernos positivos, confiando en que podríamos seguir construyendo este sueño.
Hoy ya no es posible continuar de la misma manera. Personas armadas llegaron al santuario y nos exigieron que no hubiera visitantes. Ahora solo podemos entrar unos momentos para alimentar a nuestros caballos rescatados y a Chito, nuestro burrito. La vigilancia constante con drones nos recuerda que la tranquilidad que tanto anhelábamos se ha desvanecido.
Apapacho nació del amor, del esfuerzo, del tiempo y de los ahorros de toda una vida. Soñamos con crear un refugio para humanos y animales, un lugar donde florecieran el respeto, la empatía y la conexión con la naturaleza.
Hoy ese sueño está en pausa, con el corazón lleno de incertidumbre y sin saber qué pasará mañana. Solo esperamos que llegue el día en que la paz nos permita volver a abrir las puertas de este lugar que tanto amamos.
Gracias por acompañarnos, por sus oraciones y por no dejar de creer en Apapacho. 🤍