12/01/2026
Ya que pasó la locura del fin de año y la manada volvió poco a poco a su ritmo, quiero empezar este 2026 contándoles los logros y vivencias que cada uno de los miembros de la manada fue construyendo durante 2025.
Este año fue muy especial dentro de Fagaddie, y el proceso de Rufina fue uno de esos que se viven de verdad.
Con la ausencia de Eddie y Maya, quienes durante mucho tiempo sostuvieron esos lugares de referencia dentro del grupo, Rufina fue ocupando de forma natural un lugar muy importante dentro de la manada. No desde el control ni desde esa idea antigua del “líder de la manada”, sino desde algo mucho más real: presencia, claridad y equilibrio.
Rufina empezó a observar más, a contener, a estar pendiente del grupo y a ayudar a que la dinámica se mantuviera estable. Fue tomando ese rol de referencia desde su propia personalidad, firme y clara.
Y algo clave en este proceso fue la llegada de Lunita.
Lunita le recordó a Rufina algo igual de importante: que incluso desde ese lugar de referencia también se puede jugar, soltarse y disfrutar. Que no todo es estar vigilando o sosteniendo el orden todo el tiempo. Que también se vale reírse, invitar al juego, interactuar desde un lugar más ligero y reconectar con esa parte juguetona que a veces queda en segundo plano.
Ver cómo Lunita la invitaba a jugar, a relajarse y a disfrutar, y cómo Rufina poco a poco fue encontrando ese balance entre sostener a la manada y permitirse ser perro, fue de las cosas más bonitas de este año.
Una hermandad que se fue construyendo con el tiempo y que hoy se siente muy clara dentro del grupo.
Verla convivir, interactuar, hacer amigos y moverse con más ligereza dentro de la manada fue uno de los procesos más lindos que nos dejó el 2025.
Gracias, Rufina, por todo lo que aportas a la manada.
Y gracias a tu familia por confiar y permitirnos acompañar este camino.
Feliz 2026 ✨🐾