30/01/2018
Hagamos Consciencia...
"A mi perro me lo mató el veterinario"
Llevaste a tu perro 5 días después de que empezó con síntomas, porque pensabas que se le iba a pasar sólo. Nunca le has dado nada para pulgas y garrapatas de manera preventiva, sólo cuando se las ves y a veces ni eso, como el vive afuera, a ti ni te molestan.
La última vacuna que tiene es la que le pusieron a los 45 dias de vida, con suerte, aunque el perro ya sea adulto.
La Vacuna de la Rabia tampoco porque aunque los municipios la dan gratis e incluso muchos van a vacunar a las colonias, a ti se te complica llevarlo a 3 cuadras de tu casa. No tienes tiempo.
La última desparasitación fue a los 6 meses de edad, no sabes con qué porque fue con un liquido suelto que te vendieron en la forrajería, porque el forrajero sabe un montón. El mismo fulano que te vende el Pedigree o cualquier otra cosa como si fuera el mejor alimento del país, incluso te ha dicho que lo fabrica ProPlan.
El verano pasado se "engusanó" y tu vecina te dio un liquido “buenísimo” para eso, estuvo unos días ahí tirado pero se salvó .
Llegaste a la consulta, con un perro como un s**o de huesos al que tu llamás "mi perrhijo”, el consentido de la casa", "es el perro de mis hijos", un perro deshidratado, desnutrido, lleno de pulgas, piojos, garrapatas, endoparásitos, en shock, no se distinguía entre diente y sarro, entre pelo y rasta, obviamente no castrado, etc.
El veterinario te hizo confesar lo que en tu casa le diste: paracetamol, ibuprofeno, diclofenaco, aspirina, ajo, cebolla, leche, le rompiste un huevo en la cabeza, ivermectina que te la dió la vecina, lo bañaste, le pusiste aceite quemado y vaya uno a saber cuantas cosas más.
El veterinario te dice todo lo que hay que hacer para tratarlo y tu unica respuesta es "Y eso cuanto me va a salir? porque, como es urgente, salí de casa sin dinero".
Los dos o tres días que le lleva a tu mascota rendirse de la vida de mi**da que le diste, vas todos los días a verlo, llorando a moco tendido, rezando, pidiendo por favor que hagan todo lo posible y lo imposible. Pagas las cuentas de la clinica refunfuñando porque los veterinarios son unos comerciantes, no tienen vocación, se aprovechan de la gente, y cuando llegas un día y te dicen que tu mascota no lo logró... lo único que podés decir es "EL VETERINARIO ME MATÓ A MI PERRO..."
Cuando en realidad, A TU PERRO LO MATASTE TU.
Autor desconocido "A mi perro me lo mató el veterinario"