25/08/2026
Empiezo yo…
Cuando calculamos cuánto alimento dar únicamente usando un porcentaje del peso —por ejemplo, el famoso 2% o 3%— y después repartimos esos gramos en porcentajes como 70% de una cosa, 20% de otra y 10% de otra, eso no significa que la dieta esté nutricionalmente completa.
El peso puede orientarnos sobre cuánto alimento ofrecer.
Pero para saber si una dieta realmente cubre lo que necesita un perro o un gato, tenemos que preguntarnos:
🧬 ¿Qué nutrientes requiere ese individuo?
⚖️ ¿En qué cantidades?
🥩 ¿Cuánto aporta cada ingrediente?
🦴 ¿Cómo queda el equilibrio entre los minerales, por ejemplo calcio y fósforo?
💊 ¿Qué nutrientes quedan cortos y necesitan ser complementados?
🐶 ¿Cómo cambian esos requerimientos según su edad, condición corporal, actividad o enfermedad?
Porque una cosa es armar una comida…
y otra muy distinta es formular una dieta.
Cuando compramos un alimento natural comercial o hacemos una receta casera basándonos únicamente en porcentajes, podemos saber cuánto pesa cada ingrediente.
Pero eso no nos dice automáticamente cuánto calcio, fósforo, zinc, cobre, vitamina D, vitamina E, tiamina, ni de cada uno de los demás nutrientes está recibiendo ese perro o gato.
Y entonces aparece la pregunta realmente importante:
¿Lo que estamos ofreciendo es suficiente para ese organismo en particular?
No se trata de satanizar un ingrediente porque alguien dijo que “es malo”, ni de convertir un alimento en bueno o malo por sí mismo.
Se trata de mirar el conjunto completo de la dieta y comprobar si, al sumar todos sus ingredientes, realmente se alcanzan los niveles adecuados de cada nutriente.
Y sí: esto incluye los micronutrientes.
Micro = vitaminas y minerales, individualmente.
Así de específica puede llegar a ser la nutrición de perros y gatos. 🐶🐱
Y quizá por eso, en parte, la nutrición veterinaria no funciona exactamente igual que solemos aplicar en los humanos.