25/05/2026
Hay personas o familias que ayudan a la ciencia, espero que haya más familias que acepten necropsias de sus mascotas, porque no es profanación, es ciencia, no lo sabemos todo y aveces saber que sucedía en el cuerpo de un paciente nos permitirá saber más y salvas a otros
UN MÉDICO DE PRAGA LLEVA 134 AÑOS ESPERANDO EL CEREBRO DE BRUCE WILLIS
¿Has oído lo de la familia de Bruce Willis? Que cuando muera van a donar su cerebro a la ciencia. Lo anunció su mujer hace unos meses. Pero hay más.
Bruce tiene demencia frontotemporal. Una enfermedad que se carga primero quién eres y después lo que recuerdas. La persona desaparece poco a poco, y para los que estamos alrededor, va quedando una corteza vacía. Un eco de quién fue.
En Praga, un psiquiatra llamado Arnold Pick atendía a un hombre de 71 años que hablaba raro y se comportaba raro. Era otra persona. Cuando murió, le abrieron el cráneo y se encontraron con un lóbulo temporal atrofiado.
Pick publicó el caso. Casi nadie le hizo caso.
Hicieron falta más pacientes suyos, treinta años más y un par de patólogos alemanes para que aquello tuviera nombre: enfermedad de Pick. Hoy la llamamos demencia frontotemporal. Y sigue siendo una enfermedad huérfana. Sin cura.
Yo roté en Praga. Pisé las mismas calles por las que Pick iba al hospital. Y me sigue fascinando cómo funciona: alguien cede su cuerpo… y eso permite que el siguiente no sufra a ciegas.
El cerebro de Bruce Willis va a acabar en un banco. Lo van a cortar, a teñir. Lo van a comparar con otros. Y de ahí saldrán las pistas que ojalá, paren esta enfermedad.
Cada cerebro donado es una carta de amor escrita para los que vendrán después. A los que encontramos en la ciencia el por qué de nuestra vida.
Será el último papel de Bruce Willis. Y probablemente será el mejor.