15/09/2026
Son mil veces mejores que la Gran mayoría de “gente “, y todavía preguntan porqué los prefiero 🙏❤️
Al maestro Efraín se le cayó un andamio encima en marzo y le partió la pierna en dos partes.
Lo llevaron de urgencias y de ahí a la casa, con yeso hasta la cadera y orden de no moverse en tres meses. La obra siguió sin él.
En esa obra vivía un gato. Llegó cuando estaban fundiendo las columnas, se quedó, y el maestro fue el que empezó a llevarle comida en una bolsa. Los demás obreros lo espantaban de los materiales.
A los cuatro días de la caída, el gato apareció en la puerta de la casa de él.
Son once cuadras. Nadie lo llevó, nadie sabe cómo, nadie le enseñó el camino. Llegó empolvado de cemento, con las paticas partidas de tanto andar, y se metió derecho al cuarto.
Se subió a la cama y se acostó encima del yeso.
El maestro es de esos señores que no lloran. Ese día se tapó la cara con las dos manos y se quedó así un rato largo.
De ahí no se ha bajado. Duerme encima del yeso y solo se quita cuando el señor tiene que ir al baño. 🥺
En dos semanas le quitan la escayola. Dice que va a volver a la obra, pero que el gato ya no.