06/08/2020
Nombre: Molly Polly
Ocupación: Vigilante de diabetes y terapeuta
Raza: Silky Terrier Austrailana
Molly Polly es la encargada de vigilar los niveles de glucosa de Hanna y Olivia Weber, las gemelas de 13 años con diabetes.
Hannah tiene diabetes mellitus tipo 1, una enfermedad autoimmune en la que el sistema inmunológico destruye las células del páncreas que producen insulina. los investigadores no saben que es lo que lo causa y, hasta el dia de hoy, no hay cura. Ocurre con frecuencia en individuos por debajo de los 30 años y es una de las enfermedades crónicas comunes en niños.
A pesar de que Olivia no tenia síntomas, despues del diagnostico de Hannah se le hicieron pruebas para detectar anticuerpos relacionados con diabetes. Los resultados fueron positivos.
En el 2014, cuando las niñas tenían siete años, de manera abrupta, comenzó a mostrar síntomas de diabetes tipo 1.
La diabetes de Olivia es mas fácil de manejar que la de Hannah porque ella si se da cuenta de sus síntomas y le avisa a sus padres cuando no se siente bien. Pero su ansiedad, es por mucho, peor que la de sus hermana.
El tener a dos hijas con ese diagnostico representaba para los padres, una gran responsabilidad, pero la familia contaba con alguien que podía ayudar con el trabajo de tiempo completo de mantener a Olivia y Hannah a salvo. Ese alguien era Molly Polly.
La madre sabia de la existencia de perros entrenados para detectar los niveles anormales de azúcar en la sangre, por lo que se puso en contacto con varias organizaciones, las cuales no le dieron una respuesta muy alentadora, sin contar con el alto precio que cuesta adquirir un perro con estas características. es por esto que decidió llevar el proceso de entrenamiento ella misma.
se puso en contacto con un criadero de silky terrier australiano y de la camada eligió a una hembra, ya que las hembras tienen instinto maternal y son un poco mas leales.
Molly llego a casa a las 8 semanas de vida y las gemelas estaban fascinadas.
Sin experiencia alguna, iniciar el entrenamiento de Molly en casa, esto se hizo exponiendo a Molly junto a las niñas en el momento en que se están midiendo los niveles de azúcar y dejando que olfatee las pruebas, y se le daba un premio cuando los niveles estén altos o bajos.
En marzo del 2015, sin un entrenamiento formal de alerta diabética, Molly despertó a la madre de las niñas a las cuatro de la mañana para avisarle que Hannah tenia niveles altos de cetonas.
Ls madre encontró en internet la Diabetic Alert Dog University que ha creado varios video totorales para ayudar a personas alrededor del mundo como entrenar a sus perros para que alerten las altas y bajas de los niveles de azúcar.
De inmediato la madre empezo a entrenar a Molly siguiendo los tutoriales. Molly capto el entrenamiento muy rápido y empezo a dar alertas para hipo e hiperglucemia a partir de la sexta semana de las diez que conforman el programa de entrenamiento.
Solo con una olfateada de saliva, la poderosa nariz de Molly puede detectar cuando el nivel de azúcar en la sangre de las niñas se altera. Alerta dando golpecitos a las niñas con su nariz o tocándolas con la pata en las piernas. Si ellas no responden, Molly va a avisarle a la madre.
Poco despues Molly tambien obtuvo su acreditación en MindDog Australia, como asistente para ayudar con la ansiedad que sufren Hannah u Olivia. Molly utilizo por primera vez su chaleco de MindDog en abril de 2015 y obtuvo su acreditación en septiembre.
Molly es el primer perro de asistencia en Australia que no solo tiene dos trabajos distintos, sino que también trabaja con dos niños al mismo tiempo. Molly también es pionera al convertirse en el primer perro de asistencia en ir a la escuela en el territorio de la capital Australiana.
En septiembre del 2015 aprobó su examen de Acceso Publico y ya es un perro de asistencia completamente certificado, así que puede ir a donde sea que vayan las niñas, desde el supermercado, hasta la cabina de un avión.
Molly es sin duda una "empleada" concienzuda en lo que se refiere a sus dos trabajos, pero el impacto positivo en la vida de sus niñas va mucho mas allá de calmar su ansiedad y alertar sobre problemas con su diabetes. Molly Polly le devolvió la infancia a Hannah y Olivia.