13/07/2026
UNA LECCIÓN DE AMOR EN CUATRO PATAS
Canica y Galleta son dos perros que habitan en el mismo hogar y se han vuelto inseparables debido a que uno de ellos perdió la vista por su avanzada edad. A pesar de la ceguera de Canica, ambos transitan por todo el vecindario con total soltura gracias a que Galleta actúa permanentemente como su guía.
Este can extravió la visión por completo, al punto de no lograr identificar la entrada de su propia vivienda. Sin embargo, jamás realiza sus recorridos en solitario.
A su costado camina de forma constante Galleta, la otra mascota de la casa que se mantiene pegada a él para orientarlo. Al toparse con un bache en la acera, Galleta se interpone en el camino para detener su marcha; asimismo, al momento de cruzar la calle, aguarda con paciencia hasta que Canica capta la señal de que es momento de avanzar.
Su propietaria, Doña Petrona, relata que jamás los instruyó para actuar de esa manera. De forma espontánea, Galleta decidió no apartarse más de su lado para protegerlo.
En caso de que Canica se quede rezagado, Galleta opta por regresar a buscarlo. Además, si un desconocido intenta brindarle una caricia a Canica, primero debe contar con la aprobación de Galleta, quien custodia con atención para evitar que su compañero sufra un sobresalto.
Se trata de un par de animales que comparten una sola vista en sus andanzas cotidianas. Así avanzan ambos, a paso lento hacia cualquier destino, pero manteniéndose eternamente juntos.