15/09/2026
🐺🇲🇽 “SOY EL LOBO MEXICANO. SOBREVIVÍ A LA EXTINCIÓN… Y AHORA VUELVEN A DISCUTIR SI TODAVÍA MEREZCO PROTECCIÓN.”
Mi nombre es Canis lupus baileyi.
Durante décadas me persiguieron, envenenaron y eliminaron hasta prácticamente desaparecerme de la naturaleza.
En México llegué a extinguirme en vida silvestre.
Mi recuperación comenzó con apenas un puñado de lobos.
Tuvieron que reproducirme bajo cuidado humano.
Tuvieron que criar cachorros.
Tuvieron que transportarnos.
Liberarnos.
Monitorearnos.
Convencer a comunidades y productores de que era posible volver a compartir el territorio conmigo.
Décadas de trabajo para regresar a un lugar del que nunca debí desaparecer.
Y funcionó.
Al terminar 2025, al menos 319 de nosotros vivíamos nuevamente libres entre Arizona y Nuevo México.
México también está intentando devolvernos a los bosques de Chihuahua y Durango.
Parecía una historia de conservación que finalmente comenzaba a cambiar.
Pero este 4 de septiembre, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que vuelve a poner nuestro futuro sobre la mesa.
El gobierno estadounidense tendrá 90 días para determinar si el lobo gris y el lobo mexicano deben seguir bajo la protección de la Endangered Species Act.
Si consideran que cumplimos los criterios de recuperación, podrán iniciar el proceso para reducir nuestra categoría de protección o retirarla.
La orden también plantea facilitar las autorizaciones para eliminar lobos involucrados en ataques al ganado.
Y aquí está la parte incómoda:
todavía ni siquiera hemos alcanzado de manera sostenida uno de los criterios establecidos para bajar mi categoría.
Se requiere un promedio de 320 lobos durante cuatro años.
Todavía no lo tenemos.
No confundas crecimiento con recuperación completa.
Pasar de casi desaparecer a tener unos cientos de individuos es extraordinario.
Pero unos cientos de lobos no significan que el problema terminó.
Especialmente cuando seguimos enfrentando conflictos con la ganadería, mortalidad humana y una diversidad genética limitada.
Yo no entiendo de republicanos.
No entiendo de demócratas.
No entiendo de elecciones.
Soy un depredador que durante miles de años formó parte de estos ecosistemas.
Y mi historia debería recordarnos algo:
destruir una especie puede tomar unas cuantas décadas.
Recuperarla puede necesitar generaciones.
🐺 Hoy todavía estoy protegido.
Pero nuevamente se está decidiendo cuánto vale mi lugar en la naturaleza.
¿Crees que el lobo mexicano ya está suficientemente recuperado para retirar sus protecciones… o hacerlo ahora sería apresurado?