18/06/2026
El verano, como cualquier otra época estival, llena el vaso del cortisol de los perros
sin que nos demos cuenta.
Calor. Visitas. Niños corriendo.
Cambios de rutina.
Excitación constante.
Y la solución que buscamos
casi siempre es la misma:
Más ejercicio.
Cuando muchas veces
es exactamente lo contrario
de lo que necesita.
El vaso de cortisol
es una forma de entender
cómo se acumula la activación
en el sistema nervioso del perro.
Un perro con el vaso lleno
no puede aprender.
No puede regularse.
No puede descansar.
Necesita vaciarlo primero.
¿Cómo está el vaso
de tu perro este verano?
Te leo. 💛🐾