you can't blacken the pages with russian poetry and be happy

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él, quien es embaucado por una furia tan remota que roza lo ancestral. nadie quiere una tragedia a medias, tienes que (y...
25/08/2026

él, quien es embaucado por una furia tan remota que roza lo ancestral. nadie quiere una tragedia a medias, tienes que (y hago énfasis en el carácter imperativo del verbo) conocer el tamaño de la daga de memoria y el nombre de cada órgano besado por el filo. oxidado, resplandeciente, mellado o rejuvenecido, lo reconocerías en cada una de sus facetas, en todas te ha rozado peligrosamente cerca. en realidad siempre has sido tú quien se clavó el puñal deliberadamente. pero era un puñal tendido en tu dirección.

era un faro en medio de un océano de niebla, el que sostenía en su lugar el revuelto de intestinos con los que no sabías qué hacer cuando el mundo se te tiraba encima, colocado expresamente para que, después, te lo arrancasen sin piedad. ¡oye, que yo lo había puesto ahí por algo!
vale, que quizá no fue solo para ti, y que el equipo había encontrado ya el camino de vuelta a casa gracias a su luz y guía; quizá ya habías crecido y ya no eras aquel niño que él se encontró, a quien en su agresividad daban por perdido; el que a la mínima se ponía a la defensiva porque, en el fondo, tenía miedo de no saber hacia dónde mirar e iba antes de corazón que de lógica. quizá nunca te perteneció y era un regalo compartido. pero tú siempre has sido hijo único, y todavía no estás preparado para soltarlo tras la crueldad con la cual te ha sido arrebatado de tus manos aferrándolo. la otra realidad, aquella en la que él se va por su propio pie andando, no la aceptarás, te dice tu cabeza, mientras los órganos amenazan con derramarse. tu sobriedad en la cuerda floja, quizá ya un poco lunático.

vomitarás, emocional e irracional e imposible de lidiar. este eres tú, el verdadero pablo, el que siempre va con la cabeza físicamente por delante y un rugido, y es que, por más que intentes convencerte de lo contrario, en el fondo todavía eres un crío aunque en tu memoria se reproduzcan todos los momentos en los que (cogiéndote de la nuca y mirándote a la cara como si por un segundo nadie más que tú existiera) te decía que maduraras, que dejaras de comportarte como un niño.

los recuerdos escuecen y es solo en la faceta de animal herido donde permites ver qué se esconde detrás. quieres lanzarte a él como lo haces en el campo contra el enemigo, gritar hasta que escupa sangre la garganta, para después arrodillarte entre sollozos y suplicar que no se vaya. desde el egoísmo hasta la ira, ¿qué pecado serías?

(¿y él? ¿no tiene la culpa?)

gavi es para el espectador impaciente, es de los que exigen una respuesta inminente a cada acción, no se cree títere de nadie y de reojo observador. en los vestuarios y sobre el césped, ha contemplado durante años la dinámica del que ordena y el perro faldero que va detrás. los mira por encima del hombro, ¿entrañable? patético, ¿romántico? un día terminará. después los ve reírse, los ve caer juntos sobre la hierba, orbitando de forma natural y casi gravitacional, y la superioridad moral se convierte en un sentimiento en el que no tiene ganas de detenerse a reflexionar cuando mira mesas a través y se le revuelve el estómago. están en un restaurante, pero más que una cena de despedida, parece un banquete de boda. si ignora lo suficiente los roces de meñique o la rodilla que a veces le golpea, sin querer, bajo la mesa, y las sonrisas del canario y el valenciano a su izquierda comportándose como dos adolescentes, puede lograr concentrarse mínimamente en el plato que tiene en frente. de hecho, el trozo de entrecot pasa a ser lo más interesante y fascinante que ha tenido el placer de contemplar en toda su ya demasiado larga vida (pero nunca lo suficiente, no para estar a su altura: para ser tratado como un igual y merecer en algo la pena).

"gavi".

los montículos de patatas se asemejan al sáhara cuando los aplasta, quizá con demasiada fuerza.

"gavi, ¿me escuchas?"

lo ha pedido muy hecho, pero se escurre un riachuelo de sangre cuando clava el tenedor y lentamente taja, desmenuza, las tierras de carne.

"pablo."

levanta la vista.
se encuentra con él, con el entrecejo arrugado y, sin querer vacilarle, pero en modo automático, imita la expresión. ¿qué? está demasiado lejos para escucharlo, no es su problema.
no necesita sostener el contacto mucho más y lo agradece, porque, cuando robert vuelve a abrir la boca para decirle algo, aparece ella por detrás. la había visto antes de que les alcanzase, entrando por la puerta principal con las niñas de la mano, pero el polaco se sentaba justo frente a él y dándole la espalda a esa zona del restaurante. podría haberle avisado, pero no lo hizo.

durante el transcurso de toda la ceremonia y la cena, gavi fingió que, de repente, le interesaba muchísimo lo que ferran tuviese que decir (si es que era capaz de formular una oración o pronunciar más de cinco palabras sin mencionar a su otro amigo), pero podía sentir una mirada encima de él: azul como los glaciares del mar del norte, fría e irritante. ¿no era lo que siempre le decía? entre roces discretos bajo las sábanas y besos a escondidas, que se centrase en el fútbol y no en lo que sucedía fuera, que, entre los dos, pablo era quien tenía más que perder, toda su juventud y su carrera por delante. el nueve del barcelona se despidió de él por última vez como lo hacen todos los estúpidos adultos de este mundo, creyendo que solo ellos conocen cómo proceder correctamente porque saben más de ti y del mundo que os rodea que tú mismo.

creyó que robert le conocía más que eso, y puede ser que en el fondo lo hiciera, que precisamente por ese motivo lo hizo de aquella manera. pero en su mente no lo aceptaría, incluso si un día volvía y llamaba a su puerta bajo la lluvia, suplicando que le disculpase, que había firmado los papeles del divorcio, que dejaría estados unidos (¿de todos los países del mundo escogía ese, de verdad?) volvería al barça y se quedaría con él y serían felices para toda la vida y nadie, ni el entorno mediático, ni el laboral, ni el sociocultural de un país todavía tan peligrosamente atrasado en lo que concierne al respeto de los derechos humanos podría impedírselo. dentro de su propia imaginación tuvo que tomar aire para terminar el monólogo, para seguir indignado. tenía más probabilidades de ser él quien volase hasta chicago, llamándole a la puerta como un perro mojado. a gavi le costó tres partidos y una sanción recomponerse mínimamente, frenar el ritmo acelerado de sus emociones, fingir que lewandowski (empezó a negarse a llamarle por su nombre) podía hacer con su vida lo que quisiera (claramente podía, pero el cerebro de gavi se había terminado de desarrollar alrededor de una rutina involucrándole).

el mundial estaba a la vuelta de la esquina, y sus compañeros de selección eran la única piedra que lo anclaba a tierra firme, por más que él quisiera navegar hasta costas bálticas y por algún recoveco perderse.

antes podía hacerlo, hasta que las dudas empezaron a acumularse y, con ellas, las prohibiciones.

pero robert no tenía dudas, era el (más) adulto entre los dos, el que había consolidado ya su carrera deportiva, una vida perfecta, un matrimonio perfecto, hijas perfectas. vino para salvar el club cuando más lo necesitaba, y se despedía de él como una leyenda. pablo era quien las tenía, el que no sabía nada de la vida, el que había nacido ayer. a él solo le importaba el fútbol, y eso era suficiente. siempre lo había sido, podía volver a serlo y continuar como si nada una vez se fuera el héroe que había admirado desde pequeño, la cara de los pósters que todavía estaban colgados en la habitación de casa de sus padres en sevilla.

la decadencia nocturna de mi mente se mezcla hasta converger en espíritus del pasado, un corazón palpitante en la cuenca...
13/07/2026

la decadencia nocturna de mi mente se mezcla hasta converger en espíritus del pasado, un corazón palpitante en la cuenca de los ojos y una mente inconsciente paralizando los huesos. no hay color donde no nace una fuente de luz, temo que llegue el momento en el que mi mirada ya no pueda seguirte y, como consecuente, deje de ver.

en nuestra sangre y nuestros huesos, y en sus entramados de carne y tendones, nos encontramos a nosotros. cazándonos, siendo presa. toda esta agonía y todo este arrepentimiento sin camino de salida se me encarna, echa raíces en mi columna y se esparce como un cáncer que solo retrocede cuando vuelves a estar ahí. las ramas aflojan el agarre a los órganos, puedo respirar de nuevo, todavía estoy a tiempo.

novecientos noventa y un kilómetros entre barcelona y parís.

la mortalidad del ser es sumamente frágil y a mí no me gusta el tono en el que escucho mi voz retumbándome en la cabeza cuando la vulnerabilidad rueda por la lengua. nunca pretendí invitarte a cruzar las puertas que me dejaban expuesto frente a ti, solo te diste cuenta por ti mismo de que las manos me temblaban cuando intentaba sostenerte, porque, al contrario que a mí, tu fuerza y seguridad en ti mismo eran lo que te permitía pedir ayuda cuando lo necesitabas. (quizá) si hubiese hecho lo mismo, (quizá) si en vez de abrirte paso a la fuerza en los recovecos de mi cabeza hubiese sido honesto con nosotros, (quizá) me lo habrías dicho, como siempre hasta ahora, en vez de dejar que las voces de fuerza hicieran mella en una confianza que siempre te creí inquebrantable. (quizá) nunca lo fue, pero no lo podías compartir conmigo, porque sin ti yo me habría caído.

un día, de repente, ya es demasiado tarde y ya estás cayendo.

el invierno no perdona a un ratón de campo en el norte de la península, se me han congelado las córneas y barcelona se convierte en una ciudad hostil ahora que no estás. esta es la segunda vez que el término hogar se me escurre entre los dedos y se desvanece en el aire, como la tierra volcánica a los pies de casa en una brisa canaria. tengo miedo al paso del tiempo, a lo que hace en nuestras memorias; a que llene los huecos donde antes pertenecía yo en tu cabeza con recuerdos del pasado, recuerdos de ella, que está más cerca. aunque no me atrevo a decírtelo y el sonido de tu voz en una videollamada es lo último que escucho antes de dormir, la mente humana es un monstruo y me da pánico no saber escapar de sus focos iluminando el escenario cuando las emociones me tienen por títere y todos me están mirando.

antes, verte era mi escapatoria y mi calma. ahora, te busco y ya no te encuentro en ningún lado. ella está allí contigo, mientras yo repito novecientas noventa y una tomas falsas por la sola oportunidad de verte un segundo detrás de una pantalla.

si te lo hubiera pedido,
¿habrías compartido tus miedos conmigo?

si hubiera dicho la verdad,
¿te habrías quedado?

[1]apartamos la mano cuando quema, pero siempre he tenido la manía de agarrar con tanta fuerza el filo de la esponja que...
14/06/2026

[1]
apartamos la mano cuando quema, pero siempre he tenido la manía de agarrar con tanta fuerza el filo de la esponja que termino destrozándolas antes de que llegue el momento de cambiarlas. me baño en espuma amarilla, a veces rosa y nunca la azul, coinciden con mi cepillo de dientes y he vuelto a encender las velas de canela y el incienso de vainilla aunque el sol del verano calienta la madera donde reposo la botella. del cristal hace que aparezcan arcoíris y libélulas que me inundan la habitación de agua hasta que el interior de estas cuatro paredes parece una pecera, pero yo soy un ratón de campo, uno que no está acostumbrado al bullicio de las sirenas de policía ni de ambulancia. aquí, lejos de la ciudad, la muerte es silenciosa.
[2]
tengo que hacer dos de mí para quererme: un solo recipiente me hace abstraerme, retorcerme y contraerme; pero si separo cuerpo y mente, ¿cuánto de mi cara es mío y yo realmente hago sentido alguno?
[3]
mientras veíamos una película en el cine, mi madre me dijo que ella moriría antes de dos-mil treinta. yo guardé silencio, porque en casa nunca hablamos de sentimientos. el primer verano en el que morí fue en el que decidí que no había vida más allá de los veintisiete, me pregunto si ella lo sabía.
[4]
prisión permanente revisable y el vómito que me dejo caer encima, no hago el esfuerzo por apartarme hasta un rato más tarde. tengo revuelto el estómago, y es que no puedo entender cómo yo me veo arrastrado a hacer algo al respecto mientras la reinserción sigue pareciendo un cuento de hadas.
la ironía hace del líquido espirales, la suciedad está dentro del propio recipiente a ojos de quienes han pasado por allí antes. si mi cuerpo alguna vez fue real, quedó tendido sobre hierba en medio de una montaña tiempo atrás. también soy él, ¿por qué te parezco repulsivo? la cara que conoces y has querido también me pertenece, ¿por qué cuando me veis a mí salís todos corriendo? aunque me preguntes cómo estoy, sabes perfectamente cómo me siento. los monstruos están destinados a la soledad eterna.

hoy me alimentaré solo de café y cerezas¿sabéis qué es lo que más me gusta de vivir en un pueblo?el sonido lejano de las...
05/06/2026

hoy me alimentaré solo de café y cerezas
¿sabéis qué es lo que más me gusta de vivir en un pueblo?
el sonido lejano de las campanas de la iglesia cuando me pierdo entre caminos de tierra y hierba. me detengo en mis pisadas para saber si es mediodía, un funeral o una bienvenida, y, durante los segundos que después sobran en el periodo refractario de mi conciencia, escucho a la naturaleza.
he dejado de dibujar, todavía estoy aprendiendo a soltar las expectativas autoimpuestas de tener que hacerlo. cuando se fue, se llevó consigo esta parte mía que, incansablemente, ha peleado contra mí mismo para resurgir. tengo el corazón marchito de asco cada vez que te veo, todas tus p***s se han devuelto multiplicadas en vómitos y soy quien por las noches no duerme a la verita de tu sagrado descanso, y es que ya no me quedan deseos ni fuerzas y cuando sostengo el pincel, la migraña lo escupe al suelo. ya no tengo ese control sobre mi cuerpo. el esqueleto ha salido de paseo, como comprenderás, me queda la cáscara que el mundo pisotea, ya no hago ruido.
guardián entre el centeno, de collar de acero: un kangal turco de hocico carnívoro, caníbal amaestrado y temperamento sabio. perro de granja y ganado, como mi pueblo, con más gatos y bicicletas que horarios de transporte público y humanos. ahora sé distinguir entre plantas y he empezado a comérmelas, aunque el aroma de la lavanda todavía me da arcadas, una clavelina florece en mi habitación y con un poco de jengibre y cúrcuma aprecio mejor el néctar aguado de abeja.
en el reflejo de los ojos de la ágata veo una grecia moderna, oro reemplazado por patrones de azul en contraste a blanca porcelana. el tueste en áreas frías y los avainillados como, a la calidez, una analogía. hace tiempo que no muerdo ni ladro, pero, curiosamente, no siento haberse el fuego apagado. el piano se toca más lento, la melodía ha cambiado, pero el compositor sigue siendo el mismo. un perro, como el erizo, también puede vestir púas y ser sujeto de observación para schopenhauer.

la cercanía es una incisión quirúrgica.

deshaz la cáscara de la granada como uno pelaría con la navaja el corazón, ofrécela a palma abierta y contémplala ser de...
02/06/2026

deshaz la cáscara de la granada como uno pelaría con la navaja el corazón, ofrécela a palma abierta y contémplala ser devorada; de fríos rojos embadurnados los dientes y en la lengua, el jugo caliente de la vida. por el placer de escurrirme hasta llegarte al estómago, acarrearía con las secuelas de convertirme en famélico animal, descansaría los dientes y dejaría de gruñir, de amenazar. en el reposo sobre vísceras y significado, ya no aprieto la mandíbula, arrodillado frente al altar de tus aflicciones.
cada incisión y cada corte que, desde el interior, se abre como cremalleras y cataratas. las emociones no se escurren por fuera, pero se desparraman por todas partes donde nadie las está viendo. en el reflejo del brillo de tu carne me veo a mí mismo como un espejo. como la piel que ansía coserse de nuevo, insensata con anhelo, paseé las manos por las paredes, obstruyendo las salidas. para sostenerte un poco más, deshilaré mis propias costuras y llenaré de mosaicos los vacíos.

¿qué tan lejos me guiará la luz de tu halo? serpenteé desde el edén para sentarme a ras de tu puerta e invitarte a un bocado, y te pido que no me hagas perseguirte más, pero la verdad es que entera la vida invertiría en atraparte la mano.

inmolación como sacrificio de la propia deidad. en la sociedad contemporánea de los poetas mu***os me encuentro con wilde y me esclarece que, en el más allá, las memorias no se pierden y te recordaré, y me recordarás: a mí y todos los pecados que no tuvimos la valentía de cometer.

la tela retuerzo con tanta fuerza que contemplo casi admirándole los pliegues, tengo el amor suficiente para romper un hueso con él, en la carne penetrar y desgarrar con las muelas. en silencio devoraré todas las superficies y esconderé todo lo que no quieras ver.

i'm no better than the wolf who feasted on every sheep, merely to leave the hound's fangs untouched by guilt and quietude in his heart

we are not templars with god-given rights, there are no holy wars to fight, so who's the enemy now? i'll tell you, we ar...
09/05/2026

we are not templars with god-given rights, there are no holy wars to fight, so who's the enemy now? i'll tell you, we are.

and this little heaven is worth the hell they say it'll put me through, because he and i are closer than friends. we are enemies. the same sin binds us. visceral in a way that bypasses any logic, i'm physically part of you now.

we are the enemy, because we wanted more from life than it could offer (and i had this morbid fascination with all things dead).

it is our fate. pray for me, pray for yourself, for we are one now, caught in that liminal place where affection, pain, tenderness, and hunger all blur into one another until they become the very same feeling.

i can feel the breath of his fist against my virgin cheekbone, my voice is clearer than ever. "this is me, do you take me as i am?" jack (alex) grins again, and everything inside me moves. at night, we follow the songs we trust, though their guidance slightly out of tune. in hopes we're wrong, what a shakespearean tragedy of sorts! their destination stays the same, whether you like it or not. poetically eerie, blood spills into the holy grail and runs down our chins, unfiltered and raw. sacred, almost.

grief gathers in the corners of your eyes, the lump in your throat and the hollow cavity of your chest. rage's in the hands that hold the spear right above your left shoulder, a knight's blessing, for i'll be your weapon to wield until we make it into the history books. keep the bloodline alive, our reunion was foretold in veins and wires and everything that coils around and beneath the flesh, in the viscera.

god chose this time loop for us to fight for it, the rain will wash away all of the blood and in your hands i'll rest laid in perfect, peaceful beauty. clean, almost holy and the divine. you held the gun and i pulled the trigger, just to finally learn what i had always been searching for, and thus was eternity itself. i rest in your insides and your mind, your beloved maraclea.

do ask yourself,
whose grave did you cry the most in front of?

lanzo semillas sobre tierra fértil y alpiste cerca del bebedero para los pájaros, a mi recaudo vienen las ovejas y no es...
07/05/2026

lanzo semillas sobre tierra fértil y alpiste cerca del bebedero para los pájaros, a mi recaudo vienen las ovejas y no es tan manso el cabrito cuando en el contenedor de metal colindan cabezas por un poco de maleza.

a la lejanía, las campanas suenan; el mugir de las vacas sacudiendo los bichos de la primavera, el pueblo anunciando el vencimiento de la jornada y yo, con las botas encharcadas de barro, aún me paseo por el campo hasta el escondite secreto que teníamos cuando éramos unos niños.

anclo la caña en la orilla, me siento sobre musgo y con la mano lo acaricio, apreciando los diferentes colores, las diferentes texturas ahí donde deja entrever un poco de piedra. en el lago zambullo las piernas, con el pantalón arrugado hasta las rodillas y el viejo sombrero de pesca, paja entrelazada a mano con delicadeza.

la travesía del héroe no siempre promete recompensas, pero es al cerrar los ojos y respirar profundamente que el agua arrastra las p***s. cuando las abejas se posan en mis margaritas y de las raíces de mis suculentas nacen más bulbos sonrojados, encuentro la paz que necesito. del huerto salen las zanahorias favoritas del potrillo que en libertad protegida corre ahora por la tierra, cada vez más veloz, y del árbol junto a mi ventana recojo en una cesta las manzanas más rojas para, cada día, la merienda del canario y yo, un tentempié sabor a fruta fresca.

hay valentía en la calma y en la rutina, en acudir cuando alguien del pueblo llama y lo necesita; en los gatos que se quedan colgados de una rama y me hacen parecer un mono, para terminar con la cara completamente destrozada; en la leche ordeñada que ayuda a alimentar a un recién nacido de una madre desesperada.

siempre siembro flores, porque prometiste volver con margaritas algún día, aunque ya no estás. siembro luz y atrae esperanza, te esperaré en el porche de casa con el perro andaluz y a la sombra de un naranjo.

el tintineo de la caña de pescar me despierta, me dice que quizá sea yo quien deba aventurarme. al fin y al cabo, fui el lobo que cuidaba de las ovejas.

the crucifix above my bed hasn't melted yet, do you speak french? je ne peux pas avoir d’affection sans violencei read a...
04/05/2026

the crucifix above my bed hasn't melted yet, do you speak french? je ne peux pas avoir d’affection sans violence

i read and read through words i couldn't absorb, i dreamed until my sunglasses slipped down the bridge of my nose. the concept of seeing nothing because there is too much light. when you protect yourself, suddenly you see the world with a bit more clarity, but what does the body really desire? you take off the armor again, pushing them back on your head and vulnerability returns, your decision is the same today as when you were ten years old. it's embarrassing, when the wanting shows. spider, spin your little dancer.

we might not flow through each other's veins, but we flow through each other's brains, like-minds (the 2006 movie, you know?)

my stare's steely and my tongue sharpened, capable of carving you like a steak knife. black eyes softened into hazel, cruelty stepping aside for a fleeting, fragile instant. almost gentler, almost human at the sight of you, standing before me like the world had paused just to leave you in my way. but wolves are creatures ruled by instinct, and instinct doesn't negotiate, we go back to our ancestral ways.

we circled each other in that quiet violence, drawn close not by any sense of safety but by recognition, the comfort of a very well-known hunger. every touch a question, every silence a threat waiting to bloom, you undid me thread by thread even though i was mouth open wide, the stench of dead meat coming from my throat, fangs hovering over bambi-like eyes.

i start things mid-sentence, i saw god in the backseat of your mom's old car and i keep anger in my hands but fear stored in my lungs, only ever coming out when the co***ne hits. corrosive self-projections, we build prisions inside our own brains: the anatomy of an escape artist.

icarus who flew but didn't reach the sun, the golden strings of light get tangled in my hair, my eyes melt and my tongue slips. i'm not drugged nor drunk but a worse, third thing and i am terrified of it.

almost was, almost did,
almost.

today i removed the third piercing from my left ear and i put co***ne in my lipgloss so when he kisses me he thinks i am...
13/02/2026

today i removed the third piercing from my left ear and i put co***ne in my lipgloss so when he kisses me he thinks i am god.

dolores, 'lo' cuando llora, 'lottie' cuando la noche se pone íntima, siempre fue la niña de manos juntas y mirada baja, la que parecía tallada en mármol blanco.

pero el mármol también se agrieta y, debajo, late algo tibio.

catedral en ruinas iluminada por velas y campanas lejanas. la iglesia es la jaula cuyas columnas hacen de costillas y contienen al verdadero monstruo, aquel teñido en sangre. el que espera paciente bajo la piel, rezando por ser liberado, un corazón delator tras la feminidad que un día fue bautizada y celebrada, ¿hoy, mancillada? no, santificada.

aúllas a la luna, a mi espejo, y tu voz, para mí, es una caricia que desarma. cuando él siembra la semilla de la que nacen los mundos en su tímido vientre, no hay horror en la mirada del cervatillo, sino algo más peligroso, y es que se ha quemado la llave del laberinto, de su hierro fundido han moldeado la cruz que sobre el pecho de la virgen cuelga.

ninguna iglesia podría igualar la santidad de mi anhelo al tocarte, ninguna fe me daría la misma paz que encomendar mi vida a complacerte, pero 'lola' se arrodilla con la barbilla en alto. la devoción en sus ojos conduce a la cuerda que da vuelta y media alrededor de la palma de su mano, la que ahora está floja, pero que también sabe que podría tensar en cualquier momento y del cuello privarle toda respiración si quisiera.

lo que tiene la autodestrucción es que, resulta algo tan sumamente íntimo, que te vuelves adicto a ella. sabotaje emocional, sólo me siento viva cuando sé que hay algo que duele. blasfemia a los ojos de los curas de la parroquia y un milagro entre rejillas de confesionario cuando tiro y del collar te acercas un poco más, y entonces, colisión de rocas y marea. tú el navegante de mis aguas y yo el cántico de sirena.

dolores estaba horrorizada por los vínculos que unían a las personas, le producían una ansiedad que, entre temblores de muelas, la llevaba a rechazar toda congregación si no era aquelarre o querella. en el dolor de las brujas encontraba pertenencia y en la suavidad, fantasmas tendiéndose sobre ella. pero cuando él la sostiene, no como maestro de nada, sino como aprendiz y devoto... entiende que ha cruzado ya una puerta que creía invisible, escondida y ahora conquistada, permitiéndole justa y merecida entrada.

ella seguiría siendo 'lo', con los labios brillantes y la mirada oscura, capaz de ofrecer el cuello y también de morder. no hay inocencia perdida en una chica en sus veinte, sí vulnerabilidad compartida, y en ese pacto implícito y silencioso, feroz y peculiar, encuentran una santidad que no pide absolución.

carencias de cordura,
letra tallada en la piel.

a knife-carved soul takes me to a slaughterhouse as if i were some sort of animalnicolás no escribe cartas de amor. que ...
02/02/2026

a knife-carved soul takes me to a slaughterhouse as if i were some sort of animal

nicolás no escribe cartas de amor. que cada santo tenga un pasado y cada pecador un futuro es una paradoja que nos convierte a todos en iguales, pero ante la iglesia es solo de mi sangre de donde emana la impureza. es solo desde mi mente y por manos intrusas removiéndome el cerebro de donde debe darse la expiación de toda culpa. es solo mi carga la que entierra a mi madre y la arena que cae encima de su tumba, se la tiro yo con las patas de atrás como un perro roñoso y no el sistema ni la sociedad que me tienen con la soga al cuello. desde una posición de túnel, solo se ven las pezuñas sucias de hierba y flores marchitas.

en cambio, yo veo el pasto verde en zonas prohibidas, pero basta con un vistazo y las cadenas me estrangulan. abro la boca y todos los dedos me incriminan. para sobrevivir, dejé de ser persona y me convertí en una reacción automática, en un guion, en símbolo de obediencia. para sobrevivir, aprendí violencia vicaria y reestructuré los engranajes que fueron remplazando uno a uno mis órganos.

el pánico de no ser humano me llevó a analíticas, me llevó a escrutinio y a resonancias magnéticas. no hay sólido bajo carne, solo vísceras revueltas. nicolás no escribe cartas de amor, sino que hunde el cuerpo en la bañera y hurga más allá de algo tan efímero y débil como el papel, como la piel. él hace brotar flores en el agua, su humanidad está en el rosal que atraviesa la languidez de las piernas entre líquido y v***r. está en remojo, pero el sudor pega azabaches a la nuca, frente y orejas, y cuando entras por la puerta del baño y el espesor azota, pregunta una voz:

¿alcanzas a ver si tengo corazón?

quizá era demasiada humanidad para sus pseudo-tratamientos y yo me dejé engatusar, creyendo que era mía la culpa, que a mi madre la había enterrado yo.

un monólogo entre tú, ellos y margaritas podridas.

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