16/10/2026
🖤🐾 HOY ZARPA LLORA. HOY NOS HAN ROTO UN POQUITO MÁS EL CORAZÓN. HOY SE HA IDO CHATI. 🐾🖤
Hay despedidas que duelen el doble. Porque no solo lloramos a quien se va, también lloramos todo lo que tuvo que sufrir, todo lo que le arrebataron y todo lo que nunca debió pasar.
Hoy nos toca despedir a Chati, la gatita de una de nuestras compañeras. Hace poco más de un año, alguien decidió dispararle dentro de una propiedad privada. Sí, dispararle a un ser indefenso, a un animal que solo quería vivir. Chati sobrevivió a las balas, pero nunca volvió a ser la misma.
Aquellos disparos le destrozaron los huesos de su patita delantera. Una patita que nunca llegó a soldar, que quedó colgando, recordándole cada día la crueldad de la que había sido víctima. Ella siguió adelante como pudo, con esa capacidad tan inmensa que tienen los animales para luchar, para adaptarse, para seguir confiando a pesar de todo.
Pero su cuerpecito tenía heridas que el tiempo no consiguió borrar. Y hoy, después de tanto luchar, Chati se ha marchado. 💔
Y nosotros nos quedamos aquí, con el corazón hecho pedazos, preguntándonos cómo puede haber tanta crueldad y tan pocas consecuencias.
¿Sabéis qué es lo más doloroso, después de su pérdida? La IMPUNIDAD.
Se denunció. Se contó lo sucedido. Se pidió justicia. Pero, hasta donde hemos podido ver, no ha servido para que aquello tenga las consecuencias que merecía. Y mientras tanto, Chati ya no está. Como tampoco están tantos otros animales que han sido asesinados, maltratados o torturados. Seres inocentes cuyas historias, demasiadas veces, terminan olvidadas en un cajón.
Y no. No podemos normalizarlo. No podemos acostumbrarnos. No podemos mirar hacia otro lado.
MALTRATAR A UN ANIMAL NO ES UNA BROMA, NO ES UNA TONTERÍA, NO ES UN ASUNTO SIN IMPORTANCIA. ES UNA FORMA DE VIOLENCIA Y, EN MUCHOS CASOS, UN DELITO.
A quienes disparan, golpean, envenenan, abandonan o hacen sufrir a un animal, queremos deciros algo: ellos no pueden defenderse como vosotros. No pueden explicar ante un juez lo que les hicisteis. No pueden señalar con el dedo a quien les destrozó la vida. Dependen de que alguien vea, de que alguien denuncie y de que alguien tenga la voluntad de hacer justicia.
Y a quienes creen que, por ocurrirle a un animal, no pasa nada, les decimos que SÍ PASA. PASA QUE SUFREN. PASA QUE TIENEN MIEDO. PASA QUE SIENTEN DOLOR. Y PASA QUE TAMBIÉN MUEREN.
Por eso, desde ZARPA, una asociación humilde, formada por personas que no somos superhéroes, queremos alzar la voz una vez más.
Porque ZARPA no somos solamente un pequeño grupo de personas que intenta llegar a todo. Somos personas con vidas, enfermedades, problemas, trabajos, familias y preocupaciones. Personas que muchas veces seguimos adelante aun estando agotadas, porque sabemos que, al otro lado, hay una vida que nos necesita.
ZARPA SOMOS MUCHOS MÁS.
Somos cada persona que siente como suyo el dolor de un animal. Somos quienes rescatamos, cuidamos, denunciamos, acompañamos y lloramos. Somos quienes ponemos el corazón donde otros solo ven un animal más.
Porque nuestros «niños» son de los nuestros. No importa si tienen dos piernas o cuatro patas. No importa si llevan nuestro apellido o si un día llegaron a nuestras vidas con hambre, miedo y heridas.
Cuando uno de los nuestros sufre, sufrimos todos. Y cuando uno de los nuestros se va, una parte de todos nosotros se marcha con él.
Chati era una de las nuestras. ❤️🩹
Por eso, desde aquí, pedimos a todas las autoridades competentes que dejen de mirar hacia otro lado. Que las denuncias se investiguen. Que los hechos se persigan. Que las leyes se apliquen y que quienes maltratan a los animales respondan por ello.
No pedimos venganza. PEDIMOS JUSTICIA.
Pedimos que se entienda de una vez por todas que compartir el mundo implica respetar a todos los seres vivos. Que ninguna propiedad, ninguna excusa y ninguna indiferencia deberían convertir el sufrimiento de un animal en algo que se pueda ignorar.
Queremos convivir en paz, sí. Pero la convivencia necesita respeto, y quien lo rompe causando sufrimiento debe asumir las consecuencias que correspondan.
Porque una sociedad que permite que la crueldad quede impune deja desprotegidos a quienes más necesitan que alguien los defienda.
Y hoy, mientras escribimos estas palabras con lágrimas en los ojos, pensamos en Chati. En su patita herida. En su lucha. En todo lo que tuvo que soportar sin entender por qué alguien podía hacerle tanto daño.
Ojalá hubieras conocido un mundo más amable, pequeña. Uno en el que nadie te hubiera disparado. Uno en el que tu patita no hubiera quedado destrozada. Uno en el que hubieras podido envejecer tranquila, dormitando al sol, recibiendo caricias y disfrutando de esa vida que te pertenecía y que nadie tenía derecho a arrebatarte de aquella manera.
🐾 CHATI, AHORA SÍ. CORRE, PEQUEÑA.
Corre libre, sin dolor.
Corre con tus cuatro patitas fuertes, sin que nada te duela, sin miedo, sin heridas.
Descansa de todo lo que tuviste que soportar.
Que allá donde estés no existan las balas, ni la crueldad, ni las manos que hacen daño.
Aquí se quedan tu mamá humana y tus tías, con un amor inmenso y un vacío que nadie podrá llenar. Te recordaremos siempre, pequeña. Y seguiremos alzando la voz por ti y por todos los que no pueden hacerlo.
Porque tu vida importó.
Porque tu dolor importó.
Porque tú importaste.
Y porque, aunque hoy tengamos que despedirte, NO VAMOS A DEJAR QUE TU HISTORIA SEA UNA MÁS QUE SE OLVIDA.
Descansa, nuestra niña bonita. Gracias por luchar tanto. Perdón por todo lo que tuviste que sufrir.
TE QUEREMOS, CHATI. SIEMPRE SERÁS UNA DE LAS NUESTRAS. 🌈🐾🖤