07/08/2026
“A tu sitio” no significa únicamente llegar a una cama que está a dos metros.
Con Mike estoy trabajando el ejercicio con un nivel de dificultad mayor: tiene que desplazarse por el espacio, hacer varios cambios de dirección para llegar a su lugar y, una vez allí, aprender a permanecer aunque alrededor ocurran cosas interesantes para él.
En esta fase estamos trabajando especialmente una idea: no todo lo que sucede a su alrededor requiere de tu participación amiguito 😉
Si escucha un ruido o detecta movimiento, su primera tendencia puede ser levantarse e ir a comprobar qué ocurre. Ahora estamos enseñándole que puede permanecer en su sitio y que será llamado cuando realmente necesitemos que venga.
Llevamos apenas un día practicándolo, así que todavía estamos en una fase inicial. Si sale de su sitio, le ayudo a volver y refuerzo la conducta que le pido.
Además, en esta etapa lo ideal sería que yo fuese hasta él para entregarle el premio allí y reforzar todavía más el valor de permanecer en ese espacio. En este vídeo hice una excepción y le llamé a distancia porque acababa de hacerlo especialmente bien.
¿Por qué me interesa tanto este trabajo con Mike?
Porque vive en una casa donde hay bastante movimiento. Aprender primero en un entorno controlado que puede observar estímulos sin tener que acudir a ellos le dará herramientas para trasladarlo después a su vida cotidiana.
No buscamos que permanezca quieto porque “se lo hemos mandado”.
Buscamos que, con la práctica, ese lugar se convierta en una opción conocida, segura y beneficiosa para él.
La autonomía, la espera, la gestión de impulsos y la capacidad de desconectar también se entrenan ☝️😉
Y muchas veces se entrenan precisamente mientras aparentemente “no está pasando nada”. 🐾
¿Le das amorcito al reel para que corra por la red?