18/08/2026
Caso externo. Hablar por wassap.
Tefno. 380506053952
Hace dos meses una gata callejera entró en nuestra cocina de invierno. Asustada, con unos ojos enormes. Y unos días después nacieron los gatitos.
Ahora tienen dos meses. Son cuatro. Pequeños peluditos con enormes ojitos que todavía no saben lo que es la crueldad. Juegan, ya están acostumbrados al rascador y al arenero, comen solitos paté y comida húmeda, ronronean, se frotan la naricita contra las manos y confían completamente en las personas. Acaban de empezar a vivir.
Pero nosotros ya tenemos nuestros propios gatos. Y están desesperados. Desde que aparecieron los bebés, casi no entran en casa. Se van, se esconden, miran con dolor e incomprensión. La casa dejó de ser su hogar. Están sufriendo. Y ya no podemos ver cómo se rompe nuestro pequeño mundo.
No podemos quedarnos con los gatitos. Ya no tenemos ni condiciones ni posibilidades. Si ahora no aparecen unas manos buenas, estos cuatro volverán a la calle. Y para gatitos de dos meses la calle casi siempre termina mal.
Buscamos solo a personas responsables. A quienes tomen no un «juguete por un tiempo», sino un ser vivo. Quienes lo curen si se pone enfermo. Quienes no lo abandonen cuando crezca. Quienes simplemente estén a su lado… y a cambio ellos os regalarán cariño y amor para toda la vida.
Cuatro pequeñas vidas están esperando. Y tienen mucha esperanza.
Escribid por mensaje privado.
Con un seguimiento discreto de su vida.