13/06/2026
CINTA DE ANDAR | PARTE 4: Atarlo sin crear conflicto
Otro momento que puede generar dudas o incomodidad en el perro es cuando empezamos a atarlo a la cinta. Aunque al principio seguimos estando a su lado, sujetándolo y supervisando en todo momento, este paso también hay que trabajarlo de forma progresiva.
La idea no es atarlo y exigirle directamente, sino positivizar ese momento: colocamos la sujeción, mantenemos una actitud tranquila y reforzamos con comida para que entienda que no pasa nada. Así evitamos que asocie estar sujeto a la máquina con tensión, bloqueo o una mala experiencia.
Primero normalizamos la cinta, luego el sonido, y ahora también la sujeción. Cada detalle cuenta para que el perro pueda avanzar con seguridad y confianza.