14/10/2026
🌙🐈 Ellos saben a qué hora vas a llegar.
Da igual si es de día o si ya ha caído la noche. Ellos estarán ahí, esperándote.
Conocen tus horarios, reconocen tus pasos y el motor de tu coche, saben que, a esa hora, vendrás a llenar sus cuencos. Y si te retrasas, no se van. Se quedan ahí, esperando un poquito más, porque todavía no has llegado.
Y tú llegas. A veces cansada, a veces con frío, a veces después de un día interminable. Pero llegas, porque sabes que hay unos ojitos que te están esperando y unas barriguitas que dependen de ti.
Para ti puede ser un ratito de tu día. Para ellos, puede ser la diferencia entre pasar hambre o tener algo que llevarse a la boca.
Y es que, cuando alimentas una colonia, dejas de ser alguien que simplemente les lleva comida. Te conviertes en parte de su rutina, en alguien a quien reconocen y en quien confían.
Ellos no pueden llamarte para preguntarte dónde estás. Solo pueden esperar. Y tú sabes que, pase lo que pase, hoy también tienes que ir. ❤️
Por todos esos pequeños que nos esperan cada día, incluso cuando nadie más se acuerda de ellos.