20/08/2026
A TOD@S L@S PROPIETARI@S DE CABALLOS!!
Poner en conocimiento de propietarios y propietarias de caballos la reciente aparición de un brote de Virus del Nilo Occidental o también conocido por sus siglas en inglés como WNV en una cuadra en el sur de Gran Canaria.
Se trata de una infección vírica que afecta a los caballos y, aunque de momento el brote parece estar controlado, comparto información que puede ser de interés.
Los síntomas del virus del Nilo Occidental en caballos aparecen entre 3 y 15 días después de la picadura de un mosquito. Se manifiestan principalmente como problemas neurológicos, e incluyen fiebre, descoordinación al caminar (ataxia), debilidad en las patas traseras, temblores en la piel y depresión.
Signos Clínicos Principales
Descoordinación: Andar inestable, tropiezos o caminar en círculos.
Fiebre y letargo: Pérdida de apetito y tristeza general.
Temblores y tics: Fasciculaciones o movimientos involuntarios en los músculos de la cara, el cuello o los hombros.
Conducta extraña: Movimientos continuos de masticación (como si tuvieran un chicle) o hiperexcitabilidad.
Casos graves: Dificultad para tragar, pérdida de visión, caídas y problemas para levantarse.
La prevención del virus del Nilo Occidental (West Nile) en caballos se basa principalmente en la vacunación preventiva y en el control estricto de los mosquitos que transmiten la enfermedad. Como el virus no se contagia directamente entre caballos o de caballos a humanos, el objetivo es evitar la picadura del vector.
Vacunación
Pauta inicial: Aplicar dos dosis de la vacuna separadas por varias semanas según las indicaciones del veterinario.
Recuerdos anuales: Administrar una dosis de refuerzo cada año, preferiblemente antes de que empiece la temporada de mosquitos (en primavera o antes del verano) para asegurar la inmunidad.
Control de Mosquitos y Entorno
Evitar acumulación de agua: Vaciar, limpiar o cambiar el agua de los bebederos y recipientes al menos cada cuatro días.
Eliminar charcas: Vigilar zonas de agua estancada, zanjas o cubiertas que guarden lluvia.
Uso de insecticidas y repelentes: Aplicar productos autorizados específicos para équidos sobre la piel del animal.
Resguardo en cuadras: Mantener a los caballos dentro de las cuadras durante el atardecer y la noche, que son las horas de mayor actividad de los mosquitos.