27/07/2026
La escena de Argos y Odiseo es uno de los momentos más recordados de La Odisea, el poema épico escrito por Homero en la antigua Grecia. Tras permanecer veinte años lejos de su hogar, diez en la Guerra de Troya y otros diez durante su largo viaje de regreso, Odiseo vuelve disfrazado para recuperar su reino.
Nadie logra reconocerlo al entrar en Ítaca, excepto Argos, el perro que había criado antes de partir. Ya anciano, abandonado y sin fuerzas para levantarse, el animal mueve la cola al verlo por última vez.
Odiseo debe contener la emoción para no revelar su identidad y continúa su camino. Poco después, Argos muere, dejando una de las escenas más conmovedoras y simbólicas de la literatura clásica universal.