28/09/2026
Ha sido un verano duro para muchos, y nosotros también. Llevamos ocho semanas dando heno a los animales en zonas pequeñas, aumentando el impacto animal y preparando el suelo para cuándo vuelva la lluvia.
Y parece que ya viene. Mañana. Durante una semana se esperan 50mm de lluvia, suave suave, la mejor que hay, con temperaturas suficientemente altas que deben arrancar el rebrote de los pastos. Y con suerte, seguirá lloviendo.
Estamos en una zona de 1.200mm de lluvia anuales, bendecidos comparada con muchas partes de la península ibérica. Pero llevamos solo 100mm desde abril. Los colores de otoño ya empezaron en agosto, no finales de octubre, por lo seco que está todo. Muchos árboles están muriendo o ya están mu***os.
Pero nosotros nos fijamos en qué sí podemos hacer, sí podemos controlar, y eso es donde tenemos los animales y cuánto tiempo. Han estado comiendo, meando, cagando y dejando mantillo en unas zonas que pidieron un poco de amor, para poder arrancar el ciclo de minerales en cuanto vuelva la lluvia. No sabíamos cuándo pero confiábamos en qué volvería. Eso es el valor del plan de pastoreo cerrado. Inversión en el futuro.
Y ahora toca dejar los pastos a rebrotar sin la presión de los animales. Por eso hemos construido esta zona donde pueden estar sueltos en lugar de en cuadras, siguen comiendo heno que estaba calculado y planificado para esta época, y aprovecharemos sus cacas para el compost para la huerta. Sí, podríamos tenerlos en una parcela de sacrificio, pero cómo nuestros pastos cerca de casa tienen mucho pendiente, preferimos esta solución.
En cuánto ablanda el suelo en las tierras de comunales en que no hemos entrado aún, empezamos con el trabajo de vallar las y aprovecharlas este invierno. Os contaremos cómo va!