09/05/2025
Hoy ha sido un día especialmente duro en nuestro hospital.
Nos ha dejado quien fue nuestro compañero durante tantos años, un alma querida y tranquila que formaba, forma y formará, parte de nuestra familia Albeana.
Muchos deben recordarlo sentado en la sala de espera de nuestro antiguo hospital, acercándose con un paso tranquilo cuando más lo necesitaban, como si supiera exactamente cuando hacía falta un poco de paz y tranquilidad.
Acompañó a cientos de familias en momentos de angustia, de despedidas, de esperanza... Y también nos acompañó a nosotros durante todas y cada una de nuestras largas jornadas. Noche y día.
Adiós, Payu. Cuida de todos los que están ahora junto a tí 💙