17/08/2026
Desde que tengo perros, despertarme tarde se ha convertido en algo excepcional. Un auténtico lujo🥲
Pero desde que tengo cuatro cachorros, su despertador funciona con la luz solar.
Da igual que sea sábado, domingo o festivo, ese despertador nunca falla.
Bueno… a veces falla hacia el otro lado y deciden que las 3 o las 4 de la mañana son una hora perfectamente razonable para empezar el día. 🫠
Y el día que pasan las 7 y nadie te ha despertado, ya empiezas a preocuparte: “Uy… ¿qué ha pasado? ¿Se les ha acabado la pila?” 😂
Normalmente Sharlotte es la primera en intentarlo. Empieza con lametones en las manos, en los pies… y si ve que no reaccionas, sube el nivel y llegan los ladridos.
Pero cuando consideran que ha llegado el momento de utilizar la artillería pesada, cualquiera puede caer encima de ti. Helga tiene especial facilidad para aplastar te sin remordimientos. 😅
Y en cuando detectan el más mínimo movimiento —aunque no hayas abierto los ojos— se abre la veda.
Todos encima🥴.
Porque claro, si has movido un dedo, técnicamente ya vale.
Y luego está Brianna, que tiene la costumbre de saltarme encima cuando salgo de la cama. No lo hace con fuerza, pero una persona que todavía no ha conseguido abrir los ojos agradece poco que un Golden la empuje. Cualquier día me tira de nuevo a la cama🤦🏼♀️
Vamos, que entre lametones, ladridos, saltos y algún que otro cuerpo de 30 kilos aterrizando sobre mí, te quitan hasta las legañas con este despertar.
Esta es mi vida desde que tengo perros.
Duermo menos, sí.
Pero no la cambiaría por nada. 🤍💛🧡🐾