01/02/2018
A pesar de los abandonos y abusos que sufren otras muchas razas para desgracia del ser humano y por diferentes motivos, escucho criticar que están hartas de oir que los galgos siempre la gente los quiere en adopción. Como si fuera una moda. Como si se tuviera la culpa de que tras la temporada de caza ellos sean los primeros perjudicados.
Condenados a correr, a parir, a entrenar, en nombre de la utilidad.
Los galgos que hayan aprobado el examen de velocidad de los galgueros, malvivirán pasando calamidades, a menudo encerrados en caniles sin luz ni ventilación, criando indiscriminadamente, cazando para su dueño y peleándose por un pedazo de sobras. Con un poco de suerte toca un trozo de liebre para unos 15 galgos.
Y así hasta que dejan de servir u obtienen cachorros mejores. Entonces los primeros terminarán sus infelices días allá donde otros ya encontraron una terrible, dolorosa y lenta muerte. Sin conocer ni una caricia, ni un día de dicha.
En nuestro país las cifras de abandono son vergonzosamente escandalosas, pero cuando hablamos además de tortura, ensañamiento y miles de asesinatos cada año, no podemos quedarnos de brazos cruzados.
Es por este motivo que muchos se vuelcan especialmente en esta raza, tan abandonada y menospreciada por sus dueños y potenciales asesinos.
Descubrir al galgo como animal de compañía es una experiencia única, y el hecho de que muchos de ellos hayan sido maltratados y aterrorizados por el hombre, hace que aumente la estima y devoción que sienten por sus familias adoptivas, y que sólo aquel que tenga la suerte de poder compartir sus rutinas diarias con un galgo podrá comprender.
Especialmente hoy, día 1 de febrero, por ellos:
DIA MUNDIAL DEL GALGO.
INYECCIONES DE AMOR ❤