04/08/2026
Si tu mascota no para de rascarse, se lame las patas en exceso o tiene la piel roja, puede que sufra de alergia a elementos del ambiente (ácaros del polvo, pólenes, hongos...). En estos casos, las autovacunas (o inmunoterapia personalizada) son la mejor solución a largo plazo.
¿En qué consisten exactamente?
No son vacunas convencionales para prevenir enfermedades víricas, sino un tratamiento a medida diseñado exclusivamente para tu mascota.
- Primero se realiza un test en sangre o en la piel para identificar exactamente qué sustancias le causan reacción.
- Un laboratorio especializado prepara un suero que contiene pequeñas dosis concentradas de esos alérgenos específicos.
- Se aplica mediante pequeñas inyecciones periódicas según la pauta veterinaria.
¿Cómo funcionan dentro de su cuerpo?
El objetivo de la autovacuna es reeducar al sistema inmunitario. En lugar de usar fármacos que solo “tapan” los síntomas de forma temporal (como los corticoides o antihistamínicos), la inmunoterapia enseña al organismo a tolerar gradualmente lo que antes le causaba alergia.