11/08/2026
𝐂𝐀𝐑𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐃𝐄𝐒𝐏𝐄𝐃𝐈𝐃𝐀 𝐀 𝐅𝐔𝐉𝐔𝐑
Fujur, nos dejas un vacío enorme con tu corta vida.
Eras único: bruto donde los haya, cabezón y con una personalidad que llenaba cada rincón de la casa.
Por eso ahora tu ausencia se nota tanto, en el silencio que ha quedado y en los lugares que antes hacías tuyos.
Nos duele recordar cómo hace unos días te pusiste raro y empezaste a perder el interés por lo que más te apasionaba. Tú, que eras el primero en llegar corriendo en cuanto sonaba una lata, un paté o un churu; tú, que devorabas los premios con pura felicidad, de repente te apagaste.
Nos queda el consuelo de haberte visto disfrutar al máximo cada día. Jugabas con absolutamente todos los juguetes que encontrabas por casa y compartías mil carreras con la pequeña Lola, que siempre será la pequeña aunque tenga tres años. Nos encantaba verte en la terraza, completamente tirado y relajado sobre el césped artificial, disfrutando del sol.
Tu forma de darnos las gracias por traerte a casa era única. Nos mirabas fijamente con tus ojitos entornados, guiñándolos con ternura, esperando a que nos acercáramos. Pero en cuanto íbamos a cogerte, ¡zas!, te escapabas como el pillo que eras.
Curiosamente, estos últimos días estuviste más cariñoso que nunca. Te dejaste coger sin protestar y nos permitiste acariciarte durante rato y rato, como si supieras que te estabas despidiendo y quisieras regalarnos tus últimos mimos.
Te habías hecho por completo a la casa, a nuestras rutinas y a nuestra compañía.
Eras uno más de la familia, como todos los de la asociación si, porque al final sois todos parte nuestra, pero tan especial, tan tú, El PRÍNCIPE.
Allá donde estés, ya te echamos de menos, cabezón.
Gracias por este tiempo que nos has regalado.