16/08/2026
La vida de Hernan pende de un hilo.
HERNAN. TRES MESES DE VIDA Y YA UNA BATALLA QUE PARECE DEMASIADO GRANDE Para un cuerpo tan pequeño
Hernan fue recogido de la calle.
Un gatito pequeño, quizás de tres meses, tan delgado que parecía una espina
Llevado a la clínica, llegó con una lista de problemas que parecían nunca terminar.
Panleukopenia, una terrible y potencialmente fatal enfermedad.
Una hernia.
Y, como si eso no fuera suficiente, una hernia diáfragmica que le hacía difícil siquiera respirar o comer.
Primero, tuvo que salvarlo del virus.
Y Hernan, un pequeño gatito naranja, luchó.
Sobrevivió.
Pero sobrevivir no significa estar fuera de peligro.
Fue una gran victoria para nosotros.
Porque para alguien que observa desde fuera, es una cosa pequeña.
Para nosotros, es un gran logro.
detrás de un gatito de tres meses que finalmente come, hay todo lo que a menudo no se ve cuando se habla de refugios.
Hay emergencias.
Hay clínicas.
Hay noches sin dormir.
Hay diagnósticos que vienen uno tras otro.
Hay cirugías que no pueden esperar.
Hay gastos que se acumulan mientras sigues diciendo: "Tenemos que salvarlo".
Y sobre todo, hay animales que no tienen a nadie.
Nadie para buscarlos.
Nadie para pagar por ellos.
Nadie para decir: "Este es mi gato, haz todo lo que se necesite".
Hernan, por otro lado, alguien lo recogió.
Y ahora alguien está luchando junto a él.
¿Está fuera de peligro?
No.
Aún no.
Hernan sigue allí, pequeño y frágil, luchando por su oportunidad de vida.
Tiene solo tres meses.
El resto, por ahora, depende de su tenacidad.
Y en la posibilidad de que podamos seguir cuidándolo.
AYÚDANOS.
No se necesitan grandes gestos.
A veces, realmente, muy poco es necesario.
Pero ese pequeño, para un animal como Hernan, puede significar todo.
Porque esta es la realidad oculta detrás de un refugio: vidas colgadas por un hilo y la responsabilidad, decisiones que tienen que tomar, ellos sólo nos tienen a nosotros debemos luchar por cada animal que lo necesite