14/07/2026
Consejos veterinarios para proteger a perros y gatos durante las olas de calor en España y Europa: hidratación, paseos, golpe de calor y señales de alarma.
2026 julio Categoria: consejos veterinarios
Calor extremo en España y Europa: así puedes ayudar a tu perro o gato a sobrellevarlo
Este verano de 2026 no está siendo un verano cualquiera. España y buena parte de Europa encadenan ya varias olas de calor, con avisos naranjas por temperaturas que en algunas zonas han rozado los 42 ºC y noches tropicales que no bajan de los 25-26 ºC. Para nosotros es incómodo. Para nuestros perros y gatos, que no sudan como los humanos y llevan un abrigo de pelo puesto todo el año, puede llegar a ser realmente peligroso.
los veterinarios creemos que la mejor forma de cuidar a nuestros animales es entender por qué sufren el calor y qué podemos hacer al respecto, siempre con el veterinario como referencia. Por eso hemos preparado esta guía práctica pensada para todos los tutores que quieren pasar un verano seguro junto a sus compañeros de cuatro patas.
Por qué el calor afecta tanto a perros y gatos
Los perros regulan su temperatura principalmente jadeando y, en menor medida, sudando por las almohadillas. Los gatos son aún más discretos mostrando el calor: apenas jadean y tienden a esconder el malestar hasta que la situación ya es seria. A esto se suma que:
Llevan un pelaje que, salvo excepciones, no está pensado para disipar calor con rapidez.
Las razas braquicéfalas (bulldog, carlino, boxer, persa, exótico...) tienen las vías respiratorias más estrechas y jadean con menos eficacia.
Los cachorros, los animales mayores, los que tienen sobrepeso o enfermedades cardiorrespiratorias son mucho más vulnerables al golpe de calor.
Este contexto de olas de calor "en cadena" que estamos viviendo en 2026, con muy poco margen de tregua térmica entre un episodio y otro, hace que mantener rutinas preventivas durante todo el verano sea más importante que nunca, y no solo durante los días de aviso naranja.
Hidratación, la primera línea de defensa
Agua siempre disponible, y en varios puntos de la casa
Coloca varios cuencos de agua fresca (no helada) repartidos por la casa, y renuévala varias veces al día. Si tu gato bebe poco, una fuente de agua en movimiento suele animarle más que un cuenco estático.
Trucos para animar a beber
Añadir un poco de caldo de pollo o pescado sin sal al agua.
Ofrecer cubitos de hielo con trocitos de fruta apta para perros (nunca uva ni pasas) como premio refrescante.
En gatos, valorar pasar parte de la ración a pienso húmedo, que aporta agua extra de forma natural.
Paseos y ejercicio: cuándo sí y cuándo no
Ajusta los horarios
Pasea a tu perro a primera hora de la mañana y al anochecer, evitando por completo la franja entre las 12:00 y las 18:00, que es precisamente cuando se concentran los avisos por temperaturas extremas.
Cuida el suelo, no solo el aire
El asfalto y las aceras pueden alcanzar temperaturas muy superiores al aire ambiente y quemar las almohadillas en segundos. Una prueba sencilla: si no aguantas el dorso de tu mano sobre el suelo cinco segundos, tampoco lo hará tu perro.
Los gatos también necesitan ayuda
Si tu gato tiene acceso al exterior, procura que disponga de zonas de sombra y que pueda refugiarse en casa durante las horas centrales del día.
El hogar como refugio fresco
Cierra persianas y cortinas en las horas de más sol y ventila a primera hora de la mañana, cuando el aire exterior aún está fresco.
Un ventilador con un recipiente de hielo delante ayuda a bajar la sensación térmica en la zona de descanso del animal.
Las esterillas refrescantes (de gel autorrefrescante) son una buena inversión para perros y gatos que pasan calor en reposo.
Nunca dejes a tu perro o gato dentro de un vehículo, ni siquiera "solo cinco minutos" ni con las ventanillas bajadas: la temperatura interior de un coche puede duplicar la exterior en poco tiempo.
Golpe de calor: cómo reconocerlo y qué hacer
El golpe de calor es una urgencia veterinaria real, no una anécdota de verano. Vigila estos signos:
Jadeo muy intenso y persistente, o dificultad respiratoria evidente.
Encías muy rojas o, en casos avanzados, pálidas o azuladas.
Salivación excesiva, vómitos o diarrea.
Debilidad, desorientación, tambaleo o incluso convulsiones.
Qué hacer mientras acudes al veterinario
Traslada al animal a la sombra o a un lugar fresco de inmediato.
Moja su cuerpo con agua tibia (nunca helada, para evitar un choque térmico) y ventila la zona.
Ofrece agua en pequeñas cantidades si está consciente, sin forzar.
Acude al veterinario cuanto antes: es él quien debe valorar el estado real del animal y decidir el tratamiento, aunque los síntomas parezcan remitir.
Atención especial a los grupos más vulnerables
Cachorros, animales geriátricos, razas braquicéfalas y pacientes con patologías cardíacas, respiratorias o renales necesitan una vigilancia extra en estos episodios de calor extremo. Ante cualquier duda sobre cómo adaptar su rutina de verano, la recomendación siempre es la misma: consulta con tu veterinario de confianza, que conoce el historial de tu animal y puede ajustar pautas de forma individualizada.
Cuidar en verano es cuidar todo el año
Las olas de calor que estamos viviendo en España y Europa en 2026 nos recuerdan que la prevención no puede quedarse en un solo día de aviso naranja: hidratación constante, paseos en las horas frescas, un hogar bien acondicionado y mucha atención a las primeras señales de alarma son la mejor herramienta que tenemos los tutores para que nuestros perros y gatos disfruten del verano con seguridad.