24/10/2026
No come, pero ¿cuánto está comiendo fuera del cuenco?🍕
Como veterinaria y cuidadora, recibo perros con piensos mezclados, latas y snacks porque sus familias sienten que comen poco. Sin embargo, muchos tienen un peso adecuado o sobrepeso.
Los perros son omnívoros oportunistas y pueden aceptar algo muy apetitoso aunque ya hayan cubierto sus necesidades. Que acepte pollo después de dejar el pienso no demuestra que necesite más comida.
Y eso no es un detalle menor: en la encuesta clínica de APOP de 2022, el 59 % de los perros evaluados en clínicas participantes de Estados Unidos tenía sobrepeso u obesidad: un 37 % y un 22 %, respectivamente. Es un dato de esa muestra, no una estimación para España.
Si cada rechazo termina en algo más sabroso, podemos reforzar esa espera. Y los premios, mordedores comestibles y pequeños bocados también suman calorías. Por eso conviene revisar la cantidad total, su condición corporal y su actividad antes de seguir añadiendo extras.
La variedad no es perjudicial por sí misma, pero los cambios bruscos pueden modificar la microbiota y provocar molestias digestivas. En perros con alergia alimentaria, un extra que contenga el ingrediente responsable puede mantener el picor o las otitis recurrentes e interferir con una dieta de eliminación.
A menudo usamos comida para demostrar cariño. También podemos ofrecer paseos, juego, atención y caricias si las disfruta. Cuidarlo no consiste en conseguir que termine el plato, sino en cubrir sus necesidades.
Si el apetito cambia de forma abrupta, o el rechazo persiste, también vale una consulta veterinaria, pues aceptar premios no descarta una enfermedad.
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