10/08/2026
La Fiebre del Nilo Occidental vuelve a estar de actualidad en Extremadura tras la confirmación de un nuevo caso humano. Ante esta situación, la vigilancia epidemiológica adquiere un papel fundamental, y la profesión veterinaria es una pieza clave de ese sistema de protección.
Los veterinarios participan activamente en los programas de vigilancia de vectores mediante el seguimiento de mosquitos y otros indicadores que permiten detectar de forma precoz la circulación del virus y evaluar el riesgo de transmisión. Esta labor, coordinada con las autoridades sanitarias, resulta esencial para anticiparse a la enfermedad y proteger tanto la salud animal como la salud pública.
La Fiebre del Nilo Occidental es una zoonosis transmitida por mosquitos. La mayoría de las infecciones en personas cursan sin síntomas o de forma leve, aunque en algunos casos puede provocar enfermedad grave, especialmente en personas de edad avanzada o con factores de riesgo.
Este tipo de actuaciones reflejan el valor del enfoque One Health, en el que veterinarios, médicos, entomólogos y administraciones trabajan conjuntamente para prevenir y controlar enfermedades que afectan a personas, animales y medio ambiente.
La vigilancia no comienza cuando aparecen los casos. Comienza mucho antes, en el trabajo diario de quienes estudian los vectores, analizan los riesgos y ayudan a prevenir la propagación de estas enfermedades.