18/06/2026
Almundena Teckels Alma Colors
Más allá de los títulos: una experiencia
inolvidable en la World Dog Show 2026
La World Dog Show siempre es una cita especial. Reúne a
aficionados, criadores y amantes del perro de todo el
mundo, convirtiéndose en un escaparate excepcional para
nuestras razas. Sin embargo, cuando emprendí el viaje hacia
Bolonia con mis seis teckels, mi objetivo iba mucho más
allá de competir. Como siempre, viajaba acompañada de
perros que han nacido, crecido y vivido a mi lado, perros
con los que comparto cada día de mi vida.
Desde hace años he intentado construir mi programa de cría
sobre unos principios muy sencillos: salud, carácter,
funcionalidad y respeto absoluto por la raza. Creo
firmemente que criar no consiste únicamente en producir
perros bonitos o acumular títulos. Criar significa tomar
decisiones pensando en las generaciones futuras, preservar
aquello que hace único al teckel y mantener intacta su
esencia.
Por eso, para mí, los resultados nunca pueden separarse del
trabajo realizado en casa durante años. Detrás de cada perro
que entra en un ring hay incontables horas de convivencia,
observación, socialización, selección y aprendizaje. Hay
alegrías, dudas, aciertos y errores. Y, sobre todo, existe una
relación muy profunda con cada uno de ellos.
La experiencia en Bolonia fue especialmente emocionante
porque tuve la oportunidad de presentar varios perros
criados por mí en una de las exposiciones más importantes
del mundo. Verlos competir con dignidad, mostrando el
carácter y la actitud que tanto valoro en la raza, ya era un
motivo de orgullo independientemente de las
clasificaciones.
Sin embargo, hubo un momento que quedará grabado para
siempre en mi memoria. Alma Colors Wake Up Mago
consiguió proclamarse World Winner 2026 desde una clase
de diez ejemplares de gran nivel, obteniendo además el
CACIB. Quienes conocen a Mago saben que siempre ha
sido un cachorro especial. Desde muy pequeño destacó por
una personalidad extraordinaria, una gran seguridad en sí
mismo, inteligencia y una capacidad de trabajo poco
habitual para su edad.
Lo que hace aún más especial a Mago es que sus cualidades
no se limitan al ring de exposición. Desde muy pequeño
demostró unas aptitudes excepcionales para el trabajo,
mostrando una intensidad, una capacidad de concentración
y un instinto que pocas veces he visto en un cachorro de su
edad. Con apenas unos meses ya trabajaba con una madurez
impropia de un perro tan joven, siempre dispuesto a
aprender, colaborar y enfrentarse a nuevos retos con
entusiasmo y seguridad.
Para mí, este aspecto tiene un enorme valor. El teckel nació
como un perro de trabajo y considero fundamental que,
además de conservar la belleza y la tipicidad racial,
sigamos preservando el temperamento, el coraje, el instinto
y las capacidades funcionales que han definido a la raza
durante generaciones. Mago representa precisamente esa
combinación que todos buscamos: un perro capaz de
destacar en el ring sin perder la esencia, el carácter y las
aptitudes que hacen del teckel una raza única.
Pero más allá del resultado, lo que me emociona de Mago
es que representa exactamente aquello que intento preservar
como criadora: un teckel equilibrado, seguro, con
temperamento, instinto y una conexión excepcional con las
personas. Ver reconocido ese trabajo en un escenario como
la World Dog Show supone una satisfacción difícil de
describir.
También fue motivo de orgullo ver a Marshall imponerse en
la clase de trabajo, demostrando una vez más la importancia
de mantener vivas las aptitudes funcionales de la raza. Del
mismo modo, el resto de mis perros obtuvieron excelentes
resultados en clases especialmente numerosas y
competitivas. Cada uno de ellos aportó algo diferente y me
recordó que el éxito no siempre se mide por un puesto en
una clasificación. A veces el verdadero éxito es presentar
perros felices, seguros y fieles al estándar de la raza.
La World Dog Show 2026 me deja grandes recuerdos,
nuevas amistades y la satisfacción de comprobar que el
camino que he elegido tiene sentido. Un camino basado en
la pasión por el teckel, en la crianza responsable y en el
respeto por cada perro que nace bajo mi afijo.
Regreso a casa con títulos que me llenan de orgullo, pero
sobre todo con la misma ilusión que tenía antes de partir.
Porque los trofeos ocupan una estantería; el verdadero
legado de un criador está en sus perros y en los valores que
transmite a través de ellos.
Gracias a todos los que compartieron esta experiencia, a
quienes confían en mi trabajo y, especialmente, a mis
perros. Ellos son, hoy y siempre, la razón de todo