08/08/2026
Un gato puede comer, jugar, correr por casa y parecer completamente sano mientras una cardiopatía permanece silenciosa.
La cardiomiopatía hipertrófica (HCM) es la cardiomiopatía más frecuente en gatos y algunas razas, como Ragdoll o Maine C**n, presentan una predisposición genética conocida. También puede aparecer en otras razas y, por supuesto, en gatos comunes.
El problema es que no siempre da señales evidentes. En algunos pacientes, la enfermedad se descubre cuando ya aparece una complicación grave: insuficiencia cardiaca, un tromboembolismo o, en algunos casos, muerte cardíaca súbita.
¿Podemos detectarla antes?
Tenemos herramientas que pueden ayudarnos. Una de ellas es el NT-proBNP, un biomarcador que podemos medir mediante una analítica de sangre y que puede servir como prueba de cribado para identificar gatos con mayor probabilidad de padecer una cardiopatía.
Pero es importante entender sus límites: un NT-proBNP normal no descarta completamente una HCM leve y un resultado elevado tampoco diagnostica por sí solo una cardiomiopatía. Cuando existe sospecha, la ecocardiografía es la prueba que nos permite estudiar realmente la estructura y función del corazón.
No todas las muertes súbitas pueden prevenirse. Pero algunas enfermedades cardíacas pueden detectarse antes de que den la cara.
Si tienes un gato de una raza predispuesta o existen antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, pregúntanos si tiene sentido realizar un cribado cardíaco.