11/03/2021
Hoy nos hemos despedido de un paciente muy especial. El momento de la eutanasia siempre es doloroso, y aunque no es la parte favorita de nuestro trabajo, podemos aportarle ese bienestar a nuestro paciente, que debe ser siempre nuestro objetivo... Pero es inevitable que unas veces sea más doloroso que otras.
Estamos muy tristes al pensar que no veremos esa cola de plumero ni esos ojos castaños, pero nos sentimos muy agradecidos por todos esos años que nos has dado, con tu cariño y tus ladridos como diciendo "eh, dejar de hablar y prestarme atención". Gracias a tus dueños, que lo han dado todo por ti, y que sabemos que también se sienten afortunados de haber compartido la vida contigo, y que te recordarán con el cariño que te mereces, igual que nosotros.
Hasta siempre Charlie. Gracias por hacer que nuestro trabajo merezca la pena.