01/10/2026
Una seguidora nos pide compartir esta lamentablemente experiencia que le tocó vivir:
Mi princesita
Llegaste a mi vida hace casi un año, siendo apenas una bebé de unos meses, asustada y temblorosa. Sin embargo, te convertiste en la luz y la alegría de este pequeño hogar. Gracias a ti, mi perrito Índigo aprendió a comer mejor y a ser más feliz, porque ya no estaba solito.
Con el tiempo, vi crecer tu pancita, y un día llegaron seis hermosos cachorritos. Tuve mucho miedo de que no sobrevivieras al parto, pero lo lograste, y te convertiste en una mamá amorosa y juguetona.
Los días pasaron rápido, y me preocupaba que pudieras volver a quedar embarazada. Entonces vi una publicación del municipio de Chambo sobre una campaña de esterilización y te llevé, sin imaginar que no volverías con vida.
Me duele tanto que una campaña organizada por el municipio, que debía hacer un bien, terminara quitándote la vida. Pero lo que más me destroza es cómo me trataron. Cuando pedí una explicación, el supuesto veterinario ni siquiera me la dio. Se burló de mí y me dijo: "Vaya y denúncieme, es solo un animal."
Solo un animal. Así de fácil fue para él. Para mí eras la alegría de mi hogar. Eras feliz, hermosa, y te arrebataron la vida sin darme una sola respuesta.
Mi bonita princesita de ojitos verdes.
Comenté lo sucedido en las publicaciones del Municipio de Chambo y mis comentarios fueron eliminados, pero no voy a callar, hoy fue mi niña, mañana puede ser otro animalito.