17/11/2025
Lo encontraron en medio del bosque, atado a un árbol con una cadena pesada y un cinturón de cuero apretado al cuello. Flaco. Sucio. Petrificado. 😭
Stewart no quería que lo tocaran. Gruñía. Se escondía en la esquina del refugio. Apoyaba la cabeza contra la pared como si quisiera desaparecer.
“Era como si al enterrarse en la pared, esperara que nos fuéramos.” — Rebecca Rood, voluntaria
Los días pasaron. Nadie lo presionó. Nadie intentó consolarlo. Solo lo dejaron respirar.
Rebecca le tomó una foto. La publicó. Y Courtney Bellew, directora de SNARR, la vio.
“Vi su rostro contra la pared y dije: ‘Lo llevaré’.”
Courtney lo sacó del refugio. Lo llevó al veterinario. Y bajo anestesia, le quitaron el cinturón. Cuando despertó, algo cambió.
Stewart empezó a jugar. A mover la cola. A dar la pata. Como si al quitarle el cinturón, le hubieran quitado también el peso del pasado.
Stewart no solo fue rescatado. Fue visto. Fue sostenido. Y ahora, espera el tipo de amor que no exige, que no apura, que simplemente se queda. 🐕💛
📷 Rebecca Rood Photography