07/06/2026
Perder a Tiger no solo rompió mi corazón, también me enseñó algo sobre el amor y la vida.
Hay pérdidas que cambian algo dentro de ti para siempre.
Y sí, a veces vienen de esos seres de 4 patas que muchos subestiman, pero que aman con una pureza que pocas personas conocen.
Tiger no fue “solo una mascota”.
Fue compañía.
Fue silencio.
Fue lealtad.
Fue amor en momentos donde el mundo se sentía vacío.
Perderlo me enseñó algo muy duro:
el amor real nunca desaparece, solo cambia de forma.
Este carrusel es para todos los que alguna vez perdieron a un ser que marcó su alma. 🖤