18/02/2026
¿A dónde van los groomers cuando mueren?
No van a un cielo cualquiera,
van a uno que huele a shampoo y a amor,
donde no existen los nudos imposibles
ni los temblores del miedo.
Van a un lugar donde los perritos
corren hacia ellos sin correa,
moviendo la cola,
reconociendo esas manos
que un día los salvaron.
Ahí los esperan
los que llegaron sucios, rotos, olvidados,
y se fueron limpios, dignos, amados.
Los que nadie quiso tocar,
los que mordían por dolor,
los que aprendieron a confiar
gracias a una voz suave
y a una paciencia infinita.
En ese cielo no se trabaja…
se recibe.
Cada lamida es un “gracias”,
cada mirada un “no te olvidé”.
Porque los groomers
no solo cortan pelo,
quitan dolor, devuelven dignidad,
y aman cuando otros ya se fueron.
Y eso…
ningún cielo lo ignora.
Así que sí,
hay un cielo lleno de perritos,
y cuando un groomer llega,
todos saben exactamente
quién es. 🌈🐶✨