26/09/2026
Me llamo Pocillo. ☕🐱🤎
Soy costeño, de Barranquilla, y tengo unos 15 años… aunque cuando uno crece en la calle, nadie va contando los cumpleaños.
Durante casi toda mi vida aprendí a sobrevivir: a buscar comida, un rincón seguro para dormir y a seguir adelante incluso cuando nadie parecía verme.
Hasta que un día alguien sí me vio. ❤️🩹
Una de mis orejitas estaba tan enferma que el médico tuvo que quitarla. Perdí mi oreja… pero ese día también comenzó una vida nueva para mí.
Después de tantos años en las calles de Barranquilla, llegué al hogar Cata Meraki. 🏡🐾 Aquí curaron mis heridas, me dieron tratamientos, comida, una cama calientita y algo que conocía muy poquito: tranquilidad. 🤎
Por primera vez pude cerrar los ojos sin miedo. Pude dejar de sobrevivir… y empezar a vivir.
Entonces alguien miró mi carita, vio mi única orejita y dijo: “Parece un pocillo.” ☕🥹
Una orejita. Una agarraderita.
Y así nació mi nombre: Pocillo.
Lo que alguna vez fue una herida terminó convirtiéndose en el comienzo de algo nuevo.
De mi orejita faltante nació mi nombre… y de mi nombre nació Pocillo Café. ☕🤎
Un café de origen de las montañas de Abejorral, Antioquia, que hoy lleva la historia de este viejo gato costeño.
Y creo que por eso tenía que ser café. Porque un grano también recorre un largo camino y se transforma antes de convertirse en una taza calientita.
Yo también recorrí el mío:
De las calles de Barranquilla a Cata Meraki.
Del dolor a la calma.
De perder una orejita a encontrar mi nombre.
Y de mi nombre… a una taza de café. ☕🐾
Pocillo Café no nació a pesar de mi historia. Nació gracias a ella.
Hoy quiero que mi café también sea un pocillito caliente que se sienta como llegar a casa. 🏡☕🤎
Y si quieres llevar un pedacito de mi historia a la tuya, pide Pocillo Café. ☕✨
Tenemos presentaciones de 125 g, 250 g, 340 g, 500 g, 1.000 g y 2.500 g.
Escríbenos y pide el tuyo. Cada bolsita también ayuda a mis amigos de Cata Meraki. 🐱🐾🤎
Soy Pocillo. Viejo, costeño y de una sola orejita.
Y mi historia… hoy se sirve en una taza. ☕🐱🤎